El Ayuntamiento de Getafe exige explicaciones a las autoridades y promotores del festival Mad Cool por el caos de tráfico y movilidad ocurrido durante el evento, destacando la falta de planificación.
El Ayuntamiento denuncia improvisación y cambio de criterio por parte de la Guardia Civil que derivó el tráfico de la M-45 hacia Getafe Norte colapsando el barrio
El plan de comunicación del festival falló, generando el mayor caos de movilidad, de todos los conciertos celebrados hasta ahora en el recinto Iberdrola Music
El Ayuntamiento de Getafe ha solicitado explicaciones inmediatas a la Delegación del Gobierno, al Consistorio de Madrid y a los organizadores del festival Mad Cool, tras el desastroso caos de movilidad que tuvo lugar durante la primera jornada del evento, celebrada el pasado miércoles 8 de julio.
La Guardia Civil decidió desviar el tráfico procedente de la M-45 hacia Getafe Norte sin previo aviso, lo que provocó un colapso en un barrio residencial.
Un aumento drástico en el número de asistentes durante la salida del evento evidenció una falta total de planificación y señalización.
La Policía Local impuso cerca de 100 sanciones debido a comportamientos incívicos y estacionamiento indebido en las calles cercanas al evento.
Según el Gobierno Municipal, la situación vivida fue intolerable y se debió a un cambio improvisado en las decisiones operativas. Sin consenso previo, la Guardia Civil optó por desviar el tráfico hacia Getafe Norte, trasladando así un embotellamiento considerable a un área residencial que sufrió una congestión creciente a medida que avanzaba la tarde.
Dicha decisión se tomó sin respetar los acuerdos establecidos en reuniones previas sobre seguridad, similares a las mantenidas para otros eventos como el Festival Iberdrola Music en el mismo recinto. A esta crisis vehicular se sumó un completo desastre en la gestión del flujo peatonal. La Policía Local reportó que mientras 6.000 asistentes ingresaron al recinto inicialmente, esta cifra se disparó hasta 16.000 durante la salida. Muchos se encontraron perdidos por las calles preguntando cómo llegar a la estación de tren de Villaverde, lo que pone de manifiesto una total ausencia de planificación comunicativa por parte de los organizadores del festival.
Este descontrol peatonal obligó a mantener cortada la glorieta de la M-45 durante largos periodos por parte de un semáforo controlado por la Guardia Civil, bloqueando completamente el acceso a Getafe. Asimismo, se colapsó también la salida hacia Villaverde desde Getafe por la calle Federica Montseny debido al gran volumen de personas saliendo del recinto.
La situación caótica no solo afectó al tráfico; también generó problemas relacionados con comportamientos incívicos. La Policía Local tuvo que imponer alrededor de 100 sanciones en varias calles del barrio como Rosa Chacel y Teresa de Calcuta, además del aparcamiento del Coliseum. Se registraron numerosos casos de estacionamiento irregular masivo, especialmente motocicletas sobre las aceras.
El Ayuntamiento reitera que este incidente es considerado como uno de los mayores fracasos en términos de movilidad durante todas las ediciones del festival. Por ello, han exigido cambios urgentes para los conciertos programados para los días siguientes, incluyendo uno previsto con Shakira. Como medida inicial para proteger a los residentes locales, se prohibirá el acceso al aparcamiento del Coliseum a vehículos no residentes.
El caos se debió a una decisión unilateral de la Guardia Civil que desvió el tráfico de la M-45 hacia Getafe Norte, lo que colapsó un barrio residencial. Además, hubo fallos en el plan de comunicación del festival, lo que llevó a una mala gestión del flujo peatonal.
El Ayuntamiento ha exigido cambios inmediatos en la organización de los conciertos y ha anunciado que se prohibirá el acceso al aparcamiento del Coliseum a los no residentes para proteger el entorno vecinal.
Se registraron problemas de incivismo, con cerca de 100 sanciones impuestas por la Policía Local debido a estacionamiento irregular y otros comportamientos inapropiados en las calles del barrio afectado.