El Ayuntamiento de Madrid ha prorrogado el contrato para la inspección y conservación de 170 kilómetros de galerías subterráneas, garantizando servicios esenciales hasta septiembre de 2027.
El Ayuntamiento de Madrid ha decidido prorrogar el contrato para la inspección, conservación y control de las galerías de servicios subterráneas de la ciudad. La vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, anunció esta decisión durante una rueda de prensa tras la reunión semanal de la Junta de Gobierno. Este acuerdo, que cuenta con un presupuesto asignado de 3,7 millones de euros, comenzará a regir el 1 de diciembre y se extenderá hasta el 30 de septiembre de 2027. Esta será la última prórroga prevista del contrato original, que inició en octubre de 2023.
Este contrato tiene como objetivo fundamental el mantenimiento y conservación del extenso sistema subterráneo que alberga servicios vitales como el suministro eléctrico, agua potable y conexiones de fibra óptica. Según Sanz, esta infraestructura permite realizar reparaciones sin necesidad de obras visibles en la superficie, lo cual minimiza las molestias para los ciudadanos.
La red subterránea está equipada con un sistema avanzado que incluye 3.677 sensores para detectar humo y temperatura, 814 sensores para gases peligrosos y 526 cámaras. Además, hay 900 detectores de presencia, lo que permite un monitoreo constante a través del Centro de Control de Instalaciones Urbanas. Esta supervisión es crucial para responder rápidamente ante cualquier incidente.
Desde 2022, se han realizado importantes mejoras en las infraestructuras:
A medida que Madrid sigue creciendo, estas galerías son fundamentales no solo para mantener los servicios existentes sino también para adaptarse a nuevas demandas como puntos de recarga para vehículos eléctricos o centros de datos. La infraestructura subterránea asegura que las empresas puedan modernizar sus sistemas sin afectar la movilidad urbana ni causar inconvenientes a los ciudadanos.
Las galerías son esenciales para el funcionamiento diario de Madrid. Permiten a las empresas eléctricas instalar nuevas líneas y mejorar las existentes, mientras que las operadoras telefónicas pueden actualizar su infraestructura a fibra óptica. El Canal de Isabel II también se beneficia al poder realizar mejoras continuas en su red sin interrumpir el tráfico o causar molestias a los residentes.
A medida que se desarrollan nuevos proyectos urbanísticos en áreas como el sureste y Madrid Nuevo Norte, se prevé añadir más galerías al sistema existente, lo que incrementará aún más su capacidad y eficiencia tecnológica.