El Gobierno de España ha aprobado una inversión de 719 millones de euros para desarrollar una Gigafactoría de Inteligencia Artificial, buscando fortalecer la soberanía tecnológica y la capacidad de cómputo avanzado en Europa.
El Gobierno de España ha dado luz verde a una inversión de 719 millones de euros destinada a la creación de una Gigafactoría de Inteligencia Artificial (IA). Esta decisión se enmarca dentro de un esfuerzo por posicionar al país en el centro de las infraestructuras europeas dedicadas a la IA, lo que implica un avance significativo hacia la soberanía tecnológica y la reindustrialización.
Esta inversión, autorizada por el Consejo de Ministros, será gestionada por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT). El objetivo principal es reducir las dependencias tecnológicas, asegurando que el desarrollo de la IA se realice bajo normativas europeas.
Óscar López, ministro del área, destacó que esta iniciativa permitirá a las pequeñas y medianas empresas (pymes), así como a grandes corporaciones, innovar con mayor rapidez y competitividad. Además, proporcionará a los centros científicos una infraestructura que actualmente es escasa y costosa, facilitando así el desarrollo de servicios públicos más avanzados y seguros.
Las gigafactorías son centros masivos diseñados específicamente para albergar miles de unidades de procesamiento gráfico (GPU), necesarias para entrenar modelos complejos de inteligencia artificial. Estas instalaciones se diferencian notablemente de los centros de datos tradicionales, ya que están optimizadas para tareas específicas relacionadas con IA avanzada.
En este contexto, Europa y España buscan establecer polos soberanos en supercomputación mediante redes como EuroHPC. Este esfuerzo tiene como finalidad disminuir la dependencia tecnológica respecto a proveedores extranjeros, especialmente en un sector donde los hiperescaladores estadounidenses dominan el mercado.
La creación de esta gigafactoría no solo beneficiará a empresas e instituciones académicas; también tendrá repercusiones positivas en términos de empleo cualificado y desarrollo económico regional. La infraestructura permitirá entrenar y desplegar modelos sin depender completamente del exterior.
El proyecto se desarrollará mediante un consorcio público-privado cuya composición está siendo definida. Este enfoque busca integrar liderazgo gubernamental con capacidades industriales y financieras robustas. La participación del Gobierno garantiza una dirección estratégica esencial para coordinar inversiones e infraestructura.
Con este paso, España refuerza su ecosistema tecnológico en IA. Actualmente cuenta con dos AI Factories vinculadas a EuroHPC: el Barcelona Supercomputing Center y el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA), ambos apoyados por fondos gubernamentales. Esta nueva inversión representa un avance crucial hacia una mayor autonomía tecnológica en el ámbito europeo.
El objetivo es dotar a España y a Europa de capacidad propia de cómputo avanzado, reducir dependencias tecnológicas y asegurar que el desarrollo de la inteligencia artificial se realice bajo reglas europeas.
La Gigafactoría permitirá que pymes, grandes empresas, universidades y centros de investigación tengan acceso a una infraestructura necesaria para desarrollar inteligencia artificial avanzada, lo que fomentará la innovación y mejorará la competitividad.
El proyecto se articula mediante un consorcio público-privado que combina liderazgo público, músculo industrial, financiación y capacidades tecnológicas, con la participación del Gobierno a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT).