Valdemorillo celebrará el Corpus Christi este domingo con una misa y una procesión que incluye a niños de Primera Comunión y autoridades, destacando la tradición del Baile de la Bandera.
Valdemorillo se prepara para celebrar el Corpus Christi este domingo, un evento que destaca por su emblemático Baile de la Bandera, una tradición que ha perdurado a lo largo de generaciones. Este año, debido a la visita del Papa a España, los actos se llevarán a cabo por la tarde. La misa comenzará a las 19:30 horas y dará paso a un cortejo donde participarán los niños que han realizado su Primera Comunión esta primavera, así como miembros de las dos Hermandades locales y autoridades.
La procesión recorrerá el casco urbano, haciendo paradas ante los altares que los vecinos han instalado en la calle. Estos altares son fruto del esfuerzo comunitario y contribuyen a embellecer la festividad. Al finalizar la procesión, se llevará a cabo un ritual singular de honor y adoración al Santísimo Sacramento. Durante este momento, los abanderados sorprenderán con su destreza al bailar el estandarte de la Hermandad, fundada en 1568, frente al templo parroquial.
El Baile de la Bandera no solo es un espectáculo visual; también representa un vínculo profundo entre las generaciones de Valdemorillo. Esta tradición arraigada permite que los más jóvenes aprendan sobre sus raíces culturales y religiosas, mientras que los mayores transmiten sus conocimientos y experiencias.
A medida que avanza el evento, la comunidad se une en celebración, fortaleciendo así el tejido social del municipio. La participación activa de los vecinos en la creación de altares y en el desarrollo del cortejo refleja un compromiso colectivo con esta festividad tan significativa.
Durante la celebración, se oficiará una misa a las 19:30h, seguida de un cortejo que incluirá a los niños que han hecho su Primera Comunión, miembros de las Hermandades locales y autoridades. La procesión se detendrá ante altares instalados por los vecinos.
El Baile de la Bandera es un ritual de honor y adoración al Santísimo Sacramento donde los abanderados realizan un baile con el estandarte de la Hermandad, sorprendiendo a todos con su destreza. Esta tradición tiene raíces que se remontan a 1568.
Los vecinos participan activamente instalando altares a pie de calle, lo que embellece la festividad y muestra su esfuerzo y disposición para hacerla más vistosa.