El Ayuntamiento de Madrid rehabilitará 13 plazas y zonas verdes en Orcasitas, con una inversión de 1,3 millones de euros, plantando más de 100 árboles y mejorando la accesibilidad.
El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha un ambicioso proyecto para la rehabilitación de 13 plazas y zonas verdes en Orcasitas, un área del distrito de Usera. Esta iniciativa, que abarca una superficie total de 260.665 m², busca mejorar la infraestructura verde del barrio y promover un reequilibrio territorial en la ciudad.
La intervención se desarrolla en el Poblado Dirigido de Orcasitas, delimitado por importantes vías como la M-40 y la A-42. Este proyecto incluye cinco propuestas participativas que reflejan las necesidades expresadas por los vecinos, tales como la recuperación de plazas degradadas y la creación de nuevos espacios para la convivencia. La ejecución está alineada con los objetivos establecidos por el alcalde José Luis Martínez-Almeida para consolidar estos distritos como motores de transformación urbana.
Entre las acciones previstas se contempla un notable aumento en la cobertura vegetal mediante la plantación de especies adaptadas al clima urbano, lo que no solo mejorará el paisaje sino también contribuirá a mitigar el efecto isla de calor. Se prevé reforzar el sotobosque urbano y crear nuevos parterres en áreas donde actualmente hay escasez de arbolado.
Además, el proyecto incorpora sistemas urbanos para el drenaje sostenible, incluyendo la renaturalización de pavimentos impermeables y la instalación de zanjas de infiltración. Estas medidas son fundamentales para evitar inundaciones y mejorar el manejo del agua pluvial en la zona.
La renovación del mobiliario urbano es otro aspecto clave del proyecto, que incluirá bancos, mesas y fuentes accesibles. También se mejorarán las áreas infantiles y se habilitarán espacios deportivos, fomentando así un uso activo del espacio público. La adecuación a normativas de accesibilidad será prioritaria, eliminando barreras arquitectónicas para garantizar que todos los ciudadanos puedan disfrutar plenamente del entorno rehabilitado.
Este enfoque integral no solo responde a las necesidades inmediatas del barrio sino que también promueve una mejora duradera en la calidad de vida de sus habitantes, reforzando así la cohesión social y contribuyendo a un entorno urbano más resiliente frente al cambio climático.