Una investigación de Steelcase revela que el trabajo híbrido, la inteligencia artificial y la experiencia del empleado están transformando los espacios de trabajo. El 96% de las empresas planea rediseñar sus oficinas en los próximos dos años, priorizando entornos flexibles que fomenten la colaboración y el bienestar. Se prevé que cerca del 70% de los empleados asista a la oficina al menos tres días a la semana, lo que lleva a un replanteamiento del uso del espacio, reduciendo puestos fijos y creando áreas para diferentes actividades. Además, se incorporan zonas diseñadas para interactuar con tecnología y espacios que promueven la desconexión digital. La sostenibilidad y la inclusión son ahora prioridades en el diseño de oficinas, que se conciben como ecosistemas adaptables a las necesidades cambiantes de los trabajadores.
Una reciente investigación de la consultora de espacios de trabajo Steelcase pone de manifiesto cómo el trabajo híbrido, la inteligencia artificial y la experiencia del empleado están transformando radicalmente el concepto de oficina.
Según los hallazgos, un asombroso 96% de las empresas planea remodelar sus oficinas en los próximos dos años. Después de un periodo marcado por la incertidumbre y la experimentación, las organizaciones comienzan a definir con claridad cómo desean que sean sus espacios laborales y qué funciones deben cumplir en un modelo laboral más flexible y centrado en las personas.
El estudio, basado en una encuesta a 500 directivos, identifica las principales transformaciones que marcarán el diseño y uso de las oficinas este año. En un contexto donde las empresas están dejando atrás soluciones provisionales, se observa una tendencia hacia modelos más definidos y sostenibles.
El trabajo híbrido se consolida mientras disminuye el uso de puestos fijos. La investigación revela que cerca del 70% de los empleados acudirá a la oficina al menos tres días a la semana, mientras que casi la mitad lo hará a tiempo completo. Este nuevo escenario está llevando a las empresas a replantear el uso del espacio, reduciendo la importancia del puesto individual fijo y apostando por una mayor diversidad de entornos que respondan a diferentes necesidades: desde áreas para concentración hasta espacios colaborativos o zonas para reuniones informales.
Además, el flujo irregular de ocupación durante la semana está impulsando modelos más eficientes, mediante soluciones flexibles que permiten ajustar la capacidad sin necesidad de sobredimensionar las oficinas.
La inteligencia artificial también está imponiendo nuevas demandas en el diseño espacial. Las organizaciones empiezan a incorporar entornos adaptados para interactuar con tecnología, incluyendo mejores acústicas para sistemas de voz y áreas específicas para trabajar con asistentes virtuales o visualizar contenidos generados en tiempo real.
A su vez, el uso intensivo de estas herramientas incrementa la carga cognitiva sobre los empleados, lo que ha llevado a crear zonas destinadas a reducir la estimulación digital, como espacios libres de pantallas o áreas diseñadas para facilitar la concentración y recuperación mental. Así, la oficina no solo integra tecnología, sino que también busca equilibrar su impacto.
En medio de una feroz competencia por atraer y retener talento, la oficina se convierte en un catalizador social. Ahora, estos espacios no solo se diseñan para albergar puestos de trabajo; se busca ofrecer experiencias que aporten valor a los empleados y mejoren su desempeño.
Esto se traduce en un creciente interés por oficinas de mayor calidad, mejor ubicadas y con entornos más dinámicos. De acuerdo con la investigación realizada por Steelcase, el 70% de los directivos encuestados ya ha cambiado o planea cambiarse a edificios de categoría superior (clase A+), buscando crear ambientes que realmente inviten a los empleados a acudir al lugar físico.
Bajo esta nueva perspectiva, la colaboración, creatividad y conexión humana emergen como valores fundamentales frente al trabajo remoto. Junto con mejorar la experiencia del empleado, el diseño de oficinas avanza hacia modelos más flexibles y adaptables que responden efectivamente a diversas formas laborales y un entorno cambiante.
Dichos espacios son concebidos como auténticos ecosistemas organizados en distritos que corresponden a distintas actividades: concentración, colaboración, aprendizaje o descanso. Este enfoque no solo optimiza el uso del espacio disponible sino que también otorga mayor autonomía a los empleados sobre cómo y dónde trabajar.
A medida que avanza esta transformación, factores como la sostenibilidad e inclusión adquieren relevancia. Nueve de cada diez directivos consideran prioritario implementar prácticas sostenibles, impulsando soluciones más responsables y eficientes a largo plazo.
Las conclusiones extraídas apuntan hacia un cambio paradigmático: las oficinas están dejando atrás su concepción estática para convertirse en herramientas estratégicas al servicio tanto de las personas como del negocio.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 96% | Empresas que planean transformar sus oficinas en los próximos dos años. |
| 70% | Empleados que acudirán a la oficina al menos tres días a la semana. |
| Casi el 50% | Empleados que acudirán a la oficina a tiempo completo. |
| 70% | Directivos que ya se han trasladado o planean hacerlo a edificios de mayor categoría (clase A+). |