El Ayuntamiento de Madrid abrirá en diciembre dos nuevos centros de atención a la infancia, mejorando recursos para menores en riesgo y asumiendo nuevas competencias administrativas para garantizar su protección.
El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado la apertura, en diciembre, de dos nuevos centros de atención a la infancia (CAI). Con esta incorporación, se elevará el número total de centros a 14, reforzando así los recursos destinados a la intervención social con menores de entre 0 y 17 años que se encuentren en situaciones de riesgo social grave o desamparo. Esta medida busca mejorar la asistencia a niños y adolescentes que sufren negligencia o violencia en sus hogares.
La iniciativa responde a lo estipulado por la Ley 4/2023 sobre Derechos, Garantías y Protección Integral de la Infancia y Adolescencia en la Comunidad de Madrid. En este contexto, el Consistorio asumirá una nueva competencia relacionada con la declaración del riesgo del menor, un procedimiento que será gestionado por personal funcionario especializado. Este nuevo CAI estará compuesto únicamente por funcionarios que actualmente trabajan en otros centros y se encargará de evaluar detalladamente cada caso mediante entrevistas y recopilación de informes pertinentes.
El CAI especializado elaborará un proyecto socioeducativo familiar para cada menor implicado, definiendo las medidas necesarias para corregir su situación. Esto incluirá tanto los deberes parentales como los servicios que estarán disponibles para ayudar a las familias. Además, cualquier resolución generada será comunicada a la Comunidad de Madrid y al Ministerio Fiscal.
Por otro lado, el CAI 13 aliviará la carga del CAI 4, que actualmente enfrenta un alto volumen de trabajo al atender las necesidades de Puente de Vallecas y Villa de Vallecas. Con esta reorganización, se espera que ambos distritos cuenten con un servicio más efectivo y completo.
En el año 2025, los centros existentes atendieron a un total de 31.314 personas pertenecientes a 7.922 familias. Los servicios más solicitados incluyeron acompañamiento familiar y asesoramiento técnico. Desde su creación en 1988, estos centros han demostrado ser fundamentales para garantizar la protección infantil; el 83% de los usuarios expresa una alta satisfacción con los servicios recibidos.
Con estas nuevas incorporaciones y mejoras estructurales, el Ayuntamiento busca no solo cumplir con las normativas vigentes sino también ofrecer una respuesta más eficaz ante las crecientes necesidades sociales relacionadas con la infancia vulnerable.