El Gobierno español ha reformado el sistema de copago farmacéutico para mejorar la equidad y proteger a las rentas medias y bajas, ajustando aportaciones según la capacidad económica.
El Consejo de Ministros ha dado luz verde a un nuevo real decreto-ley que modifica el sistema de copago farmacéutico en España. Esta reforma, impulsada por los ministerios de Sanidad y Hacienda, busca asegurar la equidad en el acceso a medicamentos y eliminar barreras económicas que puedan afectar la continuidad de tratamientos, especialmente en un contexto marcado por el aumento del coste de vida y la incertidumbre económica global.
La iniciativa responde a la necesidad de corregir desigualdades observadas entre distintos grupos sociales, particularmente aquellos con rentas medias y bajas que no se beneficiaban de las exenciones existentes, pero que enfrentaban una carga financiera considerable debido a tratamientos prolongados o necesarios. La nueva estructura del copago introduce un sistema más progresivo sin aumentar las aportaciones actuales de los diferentes colectivos afectados.
Entre las novedades más destacadas se encuentra la ampliación del número de tramos de renta para personas activas y sus beneficiarios, que pasan de tres a seis. Este ajuste permite establecer porcentajes de copago más equitativos. Además, se han implementado nuevos límites máximos mensuales para aquellos con ingresos anuales inferiores a 35.000 euros, quienes anteriormente carecían de topes específicos, con el fin de mitigar el impacto financiero en pacientes con tratamientos prolongados.
La reforma también contempla cambios significativos para los pensionistas. Se revisan los tramos de aportación y se actualizan los límites máximos mensuales para proteger mejor a las personas mayores con ingresos bajos. Un nuevo tramo intermedio se ha creado para aquellos pensionistas con rentas anuales entre 18.000 y 60.000 euros, además de establecerse una exención automática para quienes reciben complementos por mínimos, asegurando así que no pierdan este derecho debido a revalorizaciones en sus pensiones.
Aparte, se mantienen las exenciones ya establecidas para colectivos vulnerables como beneficiarios del ingreso mínimo vital, perceptores de pensiones no contributivas y otros grupos en situación desfavorable. Según el análisis normativo realizado, esta medida tendrá un impacto presupuestario aproximado de 265,63 millones de euros. El Ministerio de Sanidad destaca que estas reformas contribuirán a mejorar la adherencia terapéutica y prevenir complicaciones evitables al reducir las interrupciones en tratamientos por razones económicas.
| Tramo de renta anual | % de copago | Límite máximo mensual |
|---|---|---|
| Inferior a 9.000 € | 40% | 8,23 € |
| 9.000-17.999 € | 40% | 18,52 € |
| 18.000-34.999 € | 45% | 61,75 € |
| 35.000-59.999 € | 45% | Sin tope mensual |
| 60.000-99.999 € | 50% | Sin tope mensual |
| Superior a 100.000 € | 60% | Sin tope mensual |
| Tramo de renta anual (Pensionistas) | % de copago (Pensionistas) | Límite máximo mensual (Pensionistas) |
|---|---|---|
| Inferior a 18.000 € | 10% | 8,23 € |
| 18.000-59.999 € | 10% | 13,37 € |
| 60.000-99.999 € | 10% | 18,52 € |
La reforma amplía los niveles de aportación para personas activas y sus beneficiarios, pasando de tres a seis tramos de renta, y establece nuevos topes máximos mensuales de aportación para aquellos con una renta anual inferior a 35.000 euros. Esto busca limitar el impacto económico en personas con tratamientos prolongados o polimedicados.
Se introduce un nuevo tramo intermedio para pensionistas con rentas entre 18.000 y 60.000 euros anuales, actualizando los topes máximos de aportación mensual. Además, se establece una exención automática para pensionistas que perciben complementos por mínimos.
Se mantienen las exenciones para colectivos vulnerables como beneficiarios del ingreso mínimo vital, perceptores de pensiones no contributivas, desempleados sin prestación, menores con discapacidad reconocida y personas afectadas por accidentes laborales o enfermedades profesionales.