Los mercados municipales de Madrid celebran San Isidro rindiendo homenaje a las tradicionales rosquillas del santo, con actividades especiales y el apoyo del Ayuntamiento para su modernización.
Las Fiestas de San Isidro han llegado y, con ellas, los mercados municipales de Madrid se visten de gala para rendir homenaje a uno de los dulces más emblemáticos de la ciudad: las rosquillas del santo. Este manjar, que se presenta en diversas versiones como tontas, listas, de Santa Clara, francesas o jubilares, es un símbolo de la gastronomía madrileña que se celebra cada año durante estas festividades.
Rosquillas del santo, dulce típico de San Isidro.La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, junto a Engracia Hidalgo, delegada de Economía, Innovación y Hacienda, y Paula Gómez-Angulo, concejala del distrito de Tetuán, visitaron el Mercado Municipal de Tetuán. Durante su recorrido, participaron en una serie de actividades diseñadas para honrar esta festividad y su rica tradición gastronómica. Sanz destacó la importancia de estos espacios como lugares vitales para el encuentro comunitario y el intercambio cultural.
El Ayuntamiento ha reafirmado su compromiso con la modernización y el apoyo a los mercados municipales. A través de la Estrategia de Comercio y Hostelería, se destinarán 13 millones de euros este año para mejorar estas instalaciones. De esta suma, 11 millones estarán dedicados específicamente a su modernización sin alterar su esencia como centros comunitarios.
Además, el Consistorio está impulsando iniciativas para facilitar la digitalización de estos mercados y fomentar el relevo generacional entre sus trabajadores mediante programas formativos en colaboración con instituciones como la Escuela de Hostelería y Alimentación de Santa Eugenia.
Las celebraciones por San Isidro no solo incluyen degustaciones de rosquillas. También habrá reparto de claveles y abanicos, así como actuaciones musicales que acercarán el ambiente festivo a todos los rincones de la ciudad. La jornada estuvo marcada por la entrega del premio Tía Javiera a la Pastelería Venecia, un galardón que reconoce la excelencia en la repostería tradicional madrileña.
Sanz extendió este reconocimiento a todas las pastelerías artesanas representadas en ASEMPSA (Asociación de Empresarios Artesanos del Sector de Pastelería), que agrupa cerca de 600 comercios. El Sello de Pastelería Artesana garantiza procesos tradicionales en la elaboración y actualmente lo poseen 18 empresas. Desde 2020, el Ayuntamiento también ha colaborado con ASEMPSA mediante ayudas destinadas a fortalecer la formación en este sector.