Jueves 02 de octubre de 2014
El 63 por ciento de los parados madrileños (unos 392.000) llevaría más de un año buscando empleo, lo que situaría a la Comunidad un punto por encima de la media nacional.
Esta es la información que se desprende de un estudio realizado por Randstad, una empresa especializada en recursos humanos, a partir del análisis de los últimos datos de la Encuesta de Población Activa, facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Según estos datos, unos 150.400 parados de la Comunidad de Madrid llevaría tras un puesto de trabajo entre uno y dos años; mientras que un grupo más numeroso, formado por aproximadamente 241.700 personas, habrían dedicado ya más de dos años a esta búsqueda.
En España, en el tercer trimestre de 2013, el número de parados ascendía a 5.576.400 personas. Entre ellos, el 62 por ciento (unas 3.439.900 personas) se encontraba buscando empleo desde hacía más de un año; y un 39 por ciento (unos 2.165.100) habría invertido en esta tarea más de dos años.
Así, el porcentaje de desempleados de larga duración se habría incrementado hasta duplicar los datos del tercer trimestre de 2007, donde eran 387.100 las personas que llevaban más de un año sin trabajar y buscando un empleo, lo que suponía el 26 por ciento del total de desempleados de entonces, muy lejos del 62 por ciento actual.
Por comunidades autónomas, las regiones que marcan porcentajes más altos son Castilla-La Mancha (68 por ciento) y Canarias (64 por ciento); y las que menos, Navarra con 55 por ciento y La Rioja con un 58 por ciento.
Si atendemos únicamente al número total de desempleados que están buscando empleo desde hace más de 12 meses, la peor parte se la lleva Andalucía con 858.100 personas, seguida por Cataluña (477.800), Comunidad Valenciana (406.100). En cuarto lugar se encuentra la Comunidad de Madrid con 392.100 parados. En el otro lado de la balanza se sitúan La Rioja (15.600), Navarra (28.500) y Cantabria (31.500).
El tiempo medio de búsqueda necesario antes de dar con un puesto de trabajo es un dato de análisis a tener en cuenta porque cuánto más dilatado sea éste, mayor es el impacto negativo sobre el consumo y la economía; pero también los efectos sobre la persona desempleada.
En este sentido, no solo se trata de intentar facilitar la reinserción en el mercado laboral de las personas que ya trabajaban anteriormente, sino de lograr mejorar el acceso de los jóvenes a su primer empleo --un sector especialmente castigado por la crisis económica--. Según los datos del estudio, la mitad de los jóvenes parados de entre 16 y 29 años estarían intentado incorporarse al mercado laboral desde hace más de un año.
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