RAUL HERAS

Gibraltar mon amour

Jueves 02 de octubre de 2014
El titular de Exteriores puede recordar la película de Alain Resnais sobre una de las dos ciudades japonesas que recibieron el regalo de una bomba atómica por decisión del presidente Harry S. Truman. El ha encontrado en los bloques de cemento y en la crisis de Gibraltar su amor de verano, sus quince minutos de gloria. Perdido durante dos años en la nada de una política exterior que dejaba en manos del presidente o de su colega de Economía los platos fuertes de la estrategia de España ante la crisis, García Margallo ha logrado una popularidad y una imagen de salvador de la patria que era impensable hace apenas un mes. Ya tiene su lugar en la historia de esos 300 años de disputas con Gran Bretaña por un pedazo de tierra que yo tengo aquí por mío...