Juan Viguera
Miembro del Frente de Liberación Popular en su etapa universitaria, entra el servicio del Rey gracias a la directora de cine Pilar Miró
Las confidencias y los correos electrónicos que el socio de Iñaki Urdangarín está haciendo y dando al juez José Castro están acorralando al propio Rey Juan Carlos I y a sus más estrechos colaboradores, empezando el por ex secretario de la Casa del Rey, Alberto Aza, y al secretario de las Infantas Carlos García Revenga, sino que sigue subiendo el listón hasta llegar a uno de los hombres claves en la estructura patrimonial y financiera del propio monarca, su asesor legal, el conde de Fontao y marqués de San Saturnino, José Manuel Romero, cuya biografía valdría para hacer una película de aventuras.
Hijo de uno de los principales y primeros agentes de Cambio y Bolsa de la época franquista, Carlos Romero de Lecea, casado con la condesa de Fontao, el abogado del Rey con veinte años y cursando la carrera de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid se afilia al Frente de Liberación Popular, el famoso Felipe, que patrocinaba la lucha armada contra el franquismo y al que pertenecieron, según sus propios testimonios, otros destacados personajes como Narcís Serra, José Pedro Pérez Llorca o los hermanos Solana.
Abandonadas sus ilusiones revolucionarias, el conde de Fontao, según algunos de sus compañeros de estudios, desaparece prácticamente del mapa, dedicándose a dar clases como profesor no numerario (pnn) en la Universidad, que complementa con un trabajo de letrado en el Banco Hispanoamericano. Como el "Guadiana" reaparece en la política de la mano del entonces ministro de Administraciones Públicas, en el primer Gobierno de Felipe González, Tomás de la Quadra que se lo lleva como jefe de Gabinete cuando preside el Consejo de Estado.entre 1985 y 1991.
En su biografía destaca que conoció al Rey Juan Carlos en la Universidad cuando el entonces Príncipe de Franco se paseó por varias Facultades en el trascurso de su formación. El conde de Fontao es año y medio más joven que el monarca, pero los que le conocen afirman que si se vieron en la época universitaria fue de lejos y de pasada.
Cuando a Tomás de la Quadra le nombra Felipe González, en 1991, ministro de Justicia, es cuando José Manuel Romeo se decide a formar su propio despacho. Es entonces cuando comienza su relación con el Rey Juan Carlos por dos motivos o coincidencias fundamentales: la primera y más importante su amistad con la directora de cine, Pilar Miró, que es quien realmente le presenta al monarca, y la muerte de su madre, Pilar Moreno, lo que le convirtió en conde de Fontao, en un noble.
José Manuel Romero aparece, prácticamente por primera vez, en los juzgados madrileños cuando la entonces directora general de RTVE, Pilar Miró, fue procesada por haberse gastado casi 4 millones de las antiguas pesetas en la compra de trajes. El conde de Fontao, que había conocido a Miró, en Derecho, no ejerció como abogado defensor, pero la acompañaba al juzgado y la asesoraba.
La confianza, en aquellos años, del Rey Juan Carlos con Pilar Miró era tal que el monarca le encargó la realización televisiva de las bodas de sus dos hijas: Eldena con Marichalar (1995) y Cristina con Urdangarín (1997).
En el campo financiero, en 1991, creé la Fundación Caja Madrid, que desde entonces siempre ha tenido, por lo general, una amplia vinculación con personas de la Casa del Rey (de hecho el actual secretario real, Rafael Spottorno fue su director).
El nombramiento de Josó Manuel Romero como asesor legal del Rey coincide con los primeros escándalos económicos que salpican a La Zarzuela, como los casos KIO e incluso las primeras demandas de paternidad que algunas antiguas novias reales reclaman al monarca. La principal misión del conde de Fontao es poner en orden y legalizar los negocios reales abandonando todo tipo de empresas mercantiles para apoyarse en las Fundaciones, mucho menos comprometidas- impidiendo que las acusaciones de Xavier de la Rosa, o la condena de su antiguo testaferro Manuel de Prado y Colón de Carvajal, le salpiquen.
Es también el encargado de repartir la herencia de Juan de Borbón, el padre del Rey, cuando muere y repartirla entre los tres hijos: Pilar, Margarita y Juan Carlos, especialmente el chalet de Puerta de Hierro (Madrid) que fue vendido a una cooperativa de viviendas que se gastó todo el dinero que habíaan puesto los socios en comprar el piso real, provocando su quiebra. Romero dio un cheque de 300.000 euros a cada uno. de los tres hermanos.
En el año 2005, cuando comenzaron a oírse los primeros rumores sobre los negocios de Urdangarín, el Rey encomendó al conde de Fontao que asesora también a su yerno, cosa que hizo, como ha contado el propio José Manuel Romero en un comunicado, "aclarando" que sólo aconsejó al ex jugador de balonmano que debía limitarse a formar parte de la Fundación Cultura, Deporte e Integración, Romero detalla en el comunicado que, tras aconsejar la separación entre actividades mercantiles y de fomento social del deporte de Noos, recomendó también la disolución inmediata de la Fundación Arete que habían creado posteriormente el duque de Palma, para lo cual Romero "asumió su Presidencia durante un mes hasta su extinción".
El fiscal del "caso Noos" se plantea ahora pedir la imputación del conde de Fontao, lo que podría dar un nuevo giro a la investigación, ya que "tocar" a Romero es "apuntar" mucho más alto: al Rey.