OPINION

Tomás Gómez insiste

Jueves 02 de octubre de 2014
El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, sigue empeñado en mantenerse al frente de la Secretaría General, a pesar de que cada vez genera menos ilusión entre los militantes y entre los que ahora llevan las riendas del PSOE, porque considera que tiene posibilidades para en 2015 ser un digno aspirante a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

. Convocó el Congreso del PSM, previsto para la primera semana de marzo, antes de que su preferida para dirigir el socialismo español saliese derrotada del Congreso de Sevilla en el que salió ganador Alfredo Pérez Rubalcaba, quien en los momentos más tensos de las primarias entre Tomás Gómez y Trinidad Jiménez, dijo del actual secretario general del PSM que su mayor aval era decir que no a José Luis Rodríguez Zapatero cuando éste le pidió que se retirase porque su elegida era su candidata para todo y exministra de España. Desde que llegó a la Secretaría General del PSM, aupado por Zapatero cuando Rafael Simancas fue invitado a dejar el cargo después de un una clara derrota electoral, siempre ha salido ganador en las batallas internas. En las contiendas electorales, a pesar de que se presentó como “invictus”, salió con poco éxito. Ahora, se ha mostrado dispuesto a debatir con la otra aspirante, Pilar Sánchez Acera, quien además de pedir un partido amable y denunciar los giros ideológicos de Gómez y el poco respeto del líder regional del partido por los derechos de sus empleados (una sentencia le obliga a readmitir a trabajadores del PSM maltratados por sus jefes) y por las sentencias judiciales (mantiene en la Secretaría de Organización a un exalcadesa condenada por prevaricación administrativa), se muestra convencida de poder convencer a más delegados que Tomás Gómez, quien cuenta con el apoyo de la mayoría de los que le siguen manteniendo como referente desde hace mucho tiempo. Sánchez Acera tiene detrás a un buen número de militantes descontentos con la manera de gestionar el PSM del que se muestra como un convencido de las primarias. Cuenta con muchos más seguidores desencantados con Gómez que encantados con Sánchez Acera, quien todavía no ha propuesto nada distinto a lo que Gómez defiende desde el punto de vista político u organizativo. Gómez tampoco se ha esmerado a la hora de presentar propuestas para convencer a sus compañeros, más allá de las fobias y filias normales en estos eventos. Tomás Gómez, quien todavía no ha ducho nada sobre las severas derrotas del socialismo en mayo y diciembre de 2011, se la juega. Tiene pocos amigos en Ferraz, sede nacional del PSOE, y está perdiendo muchos en el PSM, y sólo le queda una opción: ganar convenciendo. Si no, los que venzan le convencerán rápido de que se centre, sobre todo, en sus clases universitarias a futuros economistas.