Jueves 02 de octubre de 2014
Los socialistas madrileños abordarán entre el 2 y el 4 de marzo su Congreso regional con una dura oposición al actual secretario general y ex alcalde de Parla
La maquinaria para hacer efectivo el relevo de Tomás Gómez al frente de la secretaria general del PSM puede decirse que se puso en marcha en el mismo minuto, instante y segundo en el que, en la mediodía sevillana del cuatro de febrero, el PSOE daba por cerrado el recuento de las urnas y Alfredo Pérez Rubalcaba se convertía en líder indiscutible del centenario partido de Pablo Iglesias. Tal es la celeridad de la “operación relevo”, que unos cuantos notables del socialismo madrileño mantienen desde el sábado de la fumata blanca diversos encuentros para buscar un candidato que confrontar con quien a día de hoy es todavía su jefe de filas. Los choques personales y políticos que han jalonado la relación del flamante secretario general del Partido Socialista y el jefe de filas del socialismo madrileño hacían más que previsible que sí Rubalcaba era finalmente quien se llevaba el gato al agua, el liderazgo de Gómez en el PSM estaría, como así es, definitivamente en jaque. Sabedor de lo que se le viene encima, la respuesta del líder del PSM no se ha hecho esperar y no ha dudado en poner en solfa el “concepto de integración” llevado a cabo en la nueva Ejecutiva Federal por quien tiene las riendas del partido. Un reproche que curiosamente no pocas veces han vertido contra el madrileño el sector de sus críticos a los que prácticamente laminó de la candidatura autonómica (sus opositores pasaron de ser 23 a 2 diputados). Varios son los nombres que se perfilan ya para disputarle al ex alcalde de Parla la secretaria general del socialismo madrileño, entre ellos, el de Jaime Lissavetzky, Rafael Simancas, el ex ministro de Trabajo, Valeriano Gómez y el del actual alcalde de Fuenlabrada, Manuel Robles, que se ha apresurado a descartarse para encabezar la contienda. El último nombre en deslizarse en esta quiniela política es el del actual secretario general de la UGT de Madrid, José Ricardo Martínez, quien desde hace tiempo, aunque siempre en petit comité, viene anhelando hacerse con la batuta del socialismo madrileño. Todos ellos cerraron filas desde el minuto uno entorno a la candidatura de Rubalcaba y encabezaron, junto a algún que otro dirigente regional, la “resistencia” madrileña a la línea oficialista del PSM que, aunque prácticamente hasta el minuto antes de la votación se movió en una ambigüedad calculada, estaba cantado que daría sus votos a la ex ministra de Defensa. Sí Jaime Lissavetzky, amigo íntimo del cantabro, ha sido la cara visible de la plataforma de apoyo del ex ministro en Madrid, es Rafael Simancas quien desde hace meses venía pilotando, junto a un nutrido grupo de dirigentes locales y ex alcaldes, véase el de Getafe, el de Leganés o el de Coslada, el núcleo de oposición a Gómez que más tarde se concretaría en la lista pro Pérez Rubalcaba. Tanto Lissavetzky como Simancas conocen de primera mano los entresijos de la secretaria general del PSM (ambos han ocupado durante años la misma), un factor que juega a favor y en contra de su designación como alternativa (sus mandatos no estuvieron exentos de polémicas y detractores), aunque su opción va muy en línea de esa apuesta de la nueva dirección Federal que, aunque dice promover el cambio, también reclama la recuperación de los valores de identidad del partido y con ello a los cuadros de dirigentes arrinconados con el zapaterismo. En el caso de Valeriano Gómez, (en un primer momento el mismo se descarto como opción, pero Ferraz ha vuelto a colocarle en la carrera), aunque el ex ministro no ha jugado hasta ahora un papel activo en el socialismo madrileño, sí fue uno de los primeros miembros del Ejecutivo de Zapatero en alinearse con Rubalcaba y mantiene puentes abiertos con los sindicatos y más concretamente con una UGT que tiene un peso muy importante en la designación de un nuevo líder en el PSM. La opción de Manuel Robles habría supuesto continuar apostando por el municipalismo (Gómez era alcalde de Parla cuando alcanzó la secretaria general), pero, pese a estar avalado por un amplio espectro de dirigentes locales, el regidor parleño prefiere mantenerse en su feudo. Quien salga designado como la alternativa madrileña de Rubalcaba para el PSM, (tampoco se descarta como opción otro nombre que suena sempiternamente en las quinielas, el de Antonio Hernando), iniciará una carrera contra reloj para recabar apoyos frente a un Tomás Gómez, al que disputará la secretaria general en el Congreso regional que se celebrará entre el 2 y el 4 de marzo. Después la catarsis política y el ajuste de cuentas personal se hará en los municipios.