DEPORTES

Jekyll y Hyde Mourinho

Jueves 02 de octubre de 2014
En pocos personajes del mundo del deporte encontramos como en José Mourinho una doble personalidad tan acuciada como el personaje escrito por Robert Louis Stevenson en 1886. Desde que está en España hemos conocido las dos caras del técnico en numerosas ocasiones y un buen ejemplo lo acabamos de vivir. Un día vuelve a generar polémica y a meterse en charcos innecesarios al calificar de “partidillos” los encuentros disputados por el Barcelona en el Mundial de Clubes, y horas después es todo amabilidad con los jugadores de la Ponferradina, con los que se desvive en detalles hasta el punto de regalarle su anorak a uno de ellos.

¿Qué Mourinho es más real? ¿El que acusa a rivales como el Sporting de tirar los partidos antes de su visita al Camp Nou o el que después se funde en un abrazo con Preciado y entra en el vestuario asturiano a felicitar a sus jugadores tras ganar en el Bernabéu? ¿El que mete el dedo en el ojo a Tito Vilanova o el que busca al segundo técnico del Barça en el tunel de vestuarios para interesarse por su salud? ¿El vanidoso que se califica a si mismo con un once sobre diez o el que se preocupa de ayudar económicamente a los compañeros del equipo de fútbol en el que juega su hijo?

Probablemente el día que se vaya de España sigamos sin saberlo, pero sospecho que su cara más polémica, su personalidad de Mr Hyde no es más que una pose, una estratagema más que utiliza para obtener un beneficio. Lo malo es que a veces el personaje cuesta dominarlo y mantenerlo a raya.