Jueves 02 de octubre de 2014
18/10/2011.- Mientras los “indignados” siguen llenando las calles de Madrid en demanda de más y mejor democracia y exigiendo que las relaciones de los poderosos del dinero y las clases políticas gobernantes no sean tan descaradamente estrechas, la política madrileña se mueve entre las acciones del Gobierno de Esperanza Aguirre y las críticas de la oposición. Después de Pleno en el que la mandataria madrileña trató de desviar la atención sobre el conflicto de la enseñanza madrileña, hablando de la camiseta verde que llevan miles de personas y que contiene palabras de defensa de la enseñanza pública para todos, en el siguiente, socialistas, IU y UPyD plantearon nuevas preguntas a Aguirre.
Nadie se tragó, a pesar de los recursos judiciales del PP, que la venta de estas prendas sea el negocio que mueve las críticas de los críticos con las medidas de la Consejería de Educación, que insiste en no sentarse con los sindicatos que hasta la fecha han promovido varias huelgas exitosas. Gregorio Gordo, portavoz de la coalición, habló del principal problema, el paro que no para de crecer, y de los miles y miles de desempleados que no reciben prestación alguna. Afirmó que la única opción que deja el Gobierno regional es indignarse y manifestarse contra todo y contra todos los que no hacen nada más que parlotear y decir frases bonitas y simpáticas al referirse a este asunto. Aguirre dijo que el 15% de paro en Madrid es un “reflejo de la grave situación economía grave que vive España” y que en otras zonas están peor, como si este lugar común ayudase en algo a los que andan mejor de rodillas que de dinero. El portavoz socialista, Tomás Gómez, que siguió con el asunto educativo“, lanzó otra frase de esas que están pensadas para triunfar en los medios de comunicación: “Las políticas de Aguirre son el único motor de las protestas”. La presidenta regional, poco amiga de las huelgas, afirmó que la educación pública “no se defiende con huelgas ni algaradas”. Además, puso en duda los méritos de Gómez para dar esas clases universitarias a las que tanto alude el líder socialista en distintas ruedas de prensa. Eso aparte de no aportar nada a los ciudadanos es tan absurdo como alardear ser profesor de Economía. El líder del partido de Rosa Díez, Luis de Velasco, se interesó por la situación de la justicia en Madrid y Aguirre, que aclaró que está mal, aprovechó la ocasión para pedir que esta materia vuelva de la Comunidad al Estado central. Mientras, el Gobierno informaba de que aprobará una norma que significará la casi total liberalización de los comercios, que podrán abrir 24 horas al día. Está bien que los madrileños podamos comprar a la que hora que nos parezca mejor lo que necesitemos o nos apetezca, pero sería un insulto que los empleados fuesen muñecos en manos de un jefe encantado con tener empleados baratos y precarios, sin que nadie se atreva a rechistar, sólo porque estamos en crisis. Todos esos asuntos están en el debate político madrileño, unos más que otros, pero lo que se espera de verdad es conocer el proyecto de Presupuestos para 2012. Podremos saber cuál será el recorrido de la tijera de los recortes. Entonces veremos si es verdad que la Enseñanza, la Sanidad y los Servicios Sociales, a los que tanto aluden tantos, se libran de la reducción del gasto público.