OPINION

Los silencios del 7J

Jueves 02 de octubre de 2014

08/06/2011.- La nueva Legislatura de la Asamblea de Madrid inició su recorrido el 7 de junio, fecha en la que tomaron posesión de sus actas parlamentarias los 129 diputados elegidos el 22 de mayo. El PP, con 72 escaños, obtiene la mayoría absoluta y más distancia que antes de los comicios con el PSM, que con 36 de los suyos sentados en el Hemiciclo regional, sufre un descenso de apoyos entre los madrileños desconocido hasta la fecha. IU (13) se queda más o menos como estaba y UPyD (8) entra por primera vez en la Cámara autonómica.



Un Parlamento más grande y con más peso del centro derecha, que en los días posteriores al 22-M se mostró eufórico por los buenos resultados, pero a continuación mantuvo un curioso silencio.

Las únicas declaraciones de sus líderes, en concreto, su secretario regional, Francisco Granados, han sido para pedir el desalojo de los “indignados” acampados ante la puerta principal de la sede de la Presidencia del Gobierno de la Comunidad de Madrid, es decir, enfrente del despacho de Esperanza Aguirre. Se podía haber mantenido callado y habríamos evitado oír frases poco ilustrativas sobre su conocimiento de los poblados chabolistas, ya que al compararlos con los lugares ocupados por los que forman parte del Movimiento 15-J, demuestra que no sabe de lo que habla.

Si esas zonas negras que cubren algunas partes del territorio de la Comunidad de Madrid, ocupadas por personas que no tienen donde vivir, fuesen como el campamento de hartos del desapego de la clase política hacia sus necesidades, estaríamos hablando de otro Madrid.
¿Y por qué estuvieron tan callados? Un alto dirigente del PP comentaba con otro sobre el cruce de declaraciones dentro del PSM por el bajón electoral, que lo mejor era mirar y estar callados “mientras los otros se despellejan”. En el lado socialista también hubo un primer conato de pelea entre los detractores y los seguidores del secretario general, Tomás Gómez, quien se limitó a justificar la pérdida de votos echando la culpa a la crisis y al descenso general del PSOE en toda España. Los que se quedaron fuera de casi todo tras ser derrotada Trinidad Jiménez en las primarias que ganó Tomás Gómez, han pedido un congreso extraordinario y que su secretario general asuma responsabilidades.

Parece claro que los de Gómez y los que no le quieren volverían a la guerra de guerrillas para ponerse unos del lado de Alfredo Pérez Rubalcaba y otros, junto a Carmen Chacón.




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