1/6/2011.- A través de sus obras, los artistas Mariano Vilallonga y Coro López-Izquierdo mostrarán una mirada persona a la ciudad y sus habitantes.
Jueves 02 de octubre de 2014
La Casa de Vacas expondrá del 2 al 24 de junio el cambio constante de la vida cotidiana de la capital, de la mano de las esculturas de Mariano Vilallonga y las pinturas de Coro López-Izquierdo, según ha informado la organización del evento.
A través de sus obras, los artistas mostrarán una mirada persona a la ciudad y sus habitantes. En el caso del Vilallonga, escultor y arquitecto especializado en urbanismo, el artista realiza un recorrido por toda su obra en la que muestra una mirada "de perplejidad hacia el mundo" y una "visión crítica de la realidad".
Así, en su exposición, 'Cercamientos y perplejidades', el artista hará un repaso a su obra, desde sus características figuras humanas en bronce hasta las nuevas exploraciones en las que utiliza la madera y el aluminio para representar rascacielos o entronar personajes.
Otro tema recurrente en su obra son las escaleras, cuyo montaje, al igual que el de todas las esculturas, "transmitirá esta mirada perpleja a un mundo en constante cambio a través de andamios y telas en los que se situarán las esculturas".
Algunas de ellas también se presentarán integradas en los cuadros de Coro López-Izquierdo, como personajes que habitan la ciudad, sus calles y sus portales. Este pintor, con su exposición 'Degradación y ensoñación', supone para la organización el "perfecto contrapunto" a las esculutras de Vilallonga.
Así, con la obra de esta artista madrileña, las paredes de Casa de Vacas se llenarán con las imágenes de "un Madrid transgredido". "Me choca siempre, al pasear por la capital, el cambio continuo que se produce en la ciudad, su fisonomía está en constante transformación", ha afirmado López-Izquierdo.
En sus lienzos se refleja la degradación de los edificios, las obras, los carteles, 'grafitti' y vallas publicitarias, al tiempo que "sugieren una cierta idealización, una ensoñación de la pintora". En ellos, "los anuncios comerciales de estética agresiva se transforman, a través del 'collage', en paisajes idílicos de descanso, referencias al mundo del arte o personajes singulares", según la organización.
Las fachadas degradadas se restauran y las construcciones recuperan su armonía, que se plasma también en el propio montaje de la exposición, basado en una distribución modular de 192 x 192 centímetros a la que se adaptan los cuadros de distintos formatos.
Dentro de dichas medidas, la muestra incluye también un mural compuesto por módulos de 30 x 60 centímetros con fachadas y edificios reconocibles que proponen un recorrido por las calles de Madrid y por el Parque de El Retiro.
La selección de obras se completa con cuatro lienzos que hacen referencia a los procesos de construcción y reformas: sacos de cemento y habitaciones en obras completan la idea de cambio, evolución y construcción que transmite la plástica de López-Izquierdo.
"Esta exposición es el principio de una temática", ha señalado la artista, que ha considerado que "se podría seguir durante mucho tiempo encontrando fachadas interesantes en Madrid, locales tradicionales, con insólitos cambios de uso u otros simplemente abandonados y cerrados".
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