Jueves 02 de octubre de 2014
Hay que condenar el pasado y pedir a ETA su disolución, son las condiciones que la hermana de Joseba Pagazaurtundua, asesinado hace ocho años, pone a Batasuna para que tenga credibilidad su intención de participar con su nuevo partido, en la vida democrática. En medio de la polémica que la legalización o no del nuevo partido abertzale ha suscitado en la sociedad española y principalmente entre los partidos políticos, Maite Pagazaurtundua ha dicho que hay que superar "ese enorme síndrome de Estocolmo que, como rehén del terror, ha sufrido una parte importante de la sociedad. Necesitamos edificar sobre bases sólidas el futuro. Es una operación muy delicada". Su postura coincide con la mayoría de las asociaciones de víctimas del terrorismo, salvo las más cercanas a la derecha más dura que hace dos semanas protagonizó una importante manifestación en Madrid para protestar por la legalización de Sortu, a la que asistieron Esperanza Aguirre y Mayor Oreja, por el PP.