Jueves 02 de octubre de 2014
“Al final Trinidad Rollán tendrán que dejar su cargo de secretaria de organización en el PSM”, comentaba un veterano ex concejal socialista de Madrid en uno de los actos de homenaje a Tierno Galván en el 25 aniversario de su muerte. El propio candidato a alcalde. Jaime Lissavetzky había levantado la liebre de la existencia de una amplia oposición en el seno del PSM a la decisión de Tomás Gómez de mantener a la polémica ex alcaldesa de Torrejón de Ardoz como número dos del PSM tras la condena a ocho años de inhabilitación que le impuso el TSJM por prevaricación en un caso de urbanismo. Nadie quiere hacer del tema Trinidad Rollán un nuevo tema de división interna del socialismo madrileño, pero la guerra va por dentro. Uno de los problemas que tiene Tomás Gómez es que no tiene una alternativa clara a Rollán ya que sólo confía en un reducido grupo de personas y tampoco quiere recurrir a los más veteranos que le apoyaron en las primarias como Juan Barranco o Gregorio Peces Barba para solucionar el problema.