4/1/2011.- A las bajas de Forlán y Reyes y la ya definitiva de Simao, se unió la lesión de Tiago, lo que hizo que el equipo se mostrará sin ideas en ataque para romper la ferrea defensa cántabra.
Jueves 02 de octubre de 2014
El Atlético de Madrid salió con la pólvora mojada en la decimoséptima jornada de Liga ante un Racing muy bien plantado en el campo que recogió del Calderón un empate que le sabe a triunfo (0-0). Ni uno ni otro tuvo suerte de cara a la portería y los de Quique, que echaron en falta a Forlán -lesionado-, a Domínguez -con gastroenteritis-, a Reyes -sancionado- y a Simao -en Turquía-, perdieron su oportunidad de seguir la estela de los mejores.
Agüero, que tras la marcha de Simao asumía el brazalete de capitán, pudo adelantar a los suyos en los primeros instantes del encuentro, pero tras aprovechar un buen pase de Fran Mérida, su tiro fue repelido por Toño. A los 20 minutos de juego, Quique Sánchez Flores se vio obligado a mover el banquillo y dio entrada a Valera que sustituía a un Tiago que tuvo que abandonar el campo lesionado.
Diego Costa, que ocupaba el puesto del lesionado Forlán, gozó de una buena ocasión tras realizar un recorte en el área, pero su disparo lo atajó sin problemas el meta racinguista. La única ocasión de los cántabros en el primer tiempo la tuvo el sueco Kennedy con un tiro libre lejano que acabó despejando De Gea.
Poco fútbol se estaba viviendo en el Vicente Calderón y la segunda mitad no cambiaba las cosas. De hecho fue el Racing el que parecía inquietar más la portería rival tras el descanso. El Atlético de Madrid apenas lograba llegar con peligro al área santanderina.
Fue el canterano Koke quien dispuso de la primera clara ocasión rojiblanca en el segundo tiempo, con un tiro desde fuera del área que despejó Toño. Poco después, el Racing gozaría de su mejor oportunidad de gol, Rosenberg se plantó solo con De Gea y el meta madrileño realizó un buen despeje con el pie.
El 'Kun', que llevaba bastante tiempo desaparecido, realizó un tiro desde la frontal que detuvo Toño sin problemas. En la última jugada del encuentro, Diego Costa tuvo el gol con un cabezazo que despejó el portero racinguista demostrando unos grandes reflejos. Finalmente el partido acabó con un empate sin goles con el que estarán más contentos los visitantes que los locales.
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