OPINION

Gallardón vs Zp

Jueves 02 de octubre de 2014

2/12/2010.- La pregunta está en el aire; ¿ha logrado José Luis Rodríguez Zapatero cercar a Alberto Ruiz Gallardón? La negativa del presidente del Gobierno a autorizar la refinanciación de la deuda del Ayuntamiento de Madrid ha colocado al alcalde capitalino en una difícil encrucijada y ha supuesto un balón de oxígeno para el socialismo madrileño, cuyos dirigentes poco menos que cruzaban los dedos para que su líder no sucumbiera a los cantos de sirena del regidor.



Con el agua al cuello económicamente hablando, a Gallardón no le ha quedado otro recurso que hacer suyo el discurso de Esperanza Aguirre (el mismo que ha ignorado en los últimos siete años), el de la asfixia a la que somete Zapatero a los madrileños.

El PSOE ha encontrado su particular caballo de Troya para asaltar el Palacio de Correos en las dificultades financieras de quien hasta el día de hoy parece imbatible en las urnas. Aspirante eterno a la presidencia del Gobierno, Gallardón tiene por fin al descubierto su talón de Aquiles, la ruina económica de la administración capitalina, aunque empeñado en negar la mayor no sólo hace oídos sordos a las voces que arremeten contra su imagen de buen gestor, sino que asegura también que éste no es ni de lejos su peor momento ni como político ni como mandatario. Una idea que avala la revista que preside el histórico Alfonso Guerra, quien en un estudio sitúa al alcalde como el candidato favorito del PP.

Aprovechando el paso del Pisuerga, la lideresa del PP ha dado su particular tirón de orejas a su eterno rival poniendo negro sobre blanco algunos de los dispendios cometidos por el regidor- no veo porque las concejalías tienen que estar situadas en los sitios más caros de Madrid (Aguirre, sic)- , mientras le aconseja acometer cuanto antes una “gran desamortización” con el patrimonio inmobiliario del Consistorio capitalino. Una carga de mucha, mucha profundidad, sin duda, la que han depositado las palabras de Aguirre en el hasta ahora “impoluto” currículum del alcalde, al que los socialistas, y su propio partido, acaban de poner un borrón.

Ni su tradicional “fair play” con el PSOE (las encuestas reflejan el significativo apoyo que tiene de los votantes socialistas), ni el hecho de ser el “elefante blanco” políticamente hablando de determinados medios de comunicación, han servido a Gallardón para salir airoso de este envite, que amenaza con convertido las cuentas municipales capitalinas en un agujero negro para las ambiciones del regidor. Expectativas que, según los rumores, pasan a día de hoy por convertirse en el número dos de la candidatura de Mariano Rajoy las próximas elecciones general, algo que puede verse ahora comprometido.


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