OPINION

El debate de los liberados sindicales

Jueves 02 de octubre de 2014

24/09/2010.- El Debate sobre el Estado de la región dejó un sabor de boca desagradable porque la presidenta regional, Esperanza Aguirre, ofreció pocas novedades en su discurso, No explicó que hará para resolver los problemas de los madrileños en los próximos meses.

Teniendo ya como horizonte las elecciones de mayo de 2011, en las que los madrileños decidirán, con su voto, quien gobernará la Comunidad de Madrid los próximos años.



Aguirre explicó que continuará con sus políticas liberales y de reducción de impuestos, afirmó que la Sanidad funciona correctamente y que el tiempo medio de espera para una intervención quirúrgica es de 10 días y aseguró que nadie espera más de un mes para ser operado.

Sus palabras provocaron la reacción de la oposición, que arremetió contra sus políticas y dijo que, paso a paso, ésta dando cada vez más entrada a la iniciativa privada en la gestión de los servicios públicos.

La mandataria madrileña pasó revista a la crisis y dio la bienvenida al presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, al club de la ortodoxia política. Afirmó que Zapatero ahora aplica políticas que lleva aplicando ella desde hace años. Esas políticas, las que dice
Aguirre que son las mismas que las últimas de Zapatero, seguro son ortodoxas pero su efecto debe ser a muy largo plazo porque la crisis se mantiene y el paro no deja de crecer.

Las medidas de ajuste del Gobierno central, las mismas que han obligado a los sindicatos a convocar la huelga general del 29 de septiembre, sólo recibieron el reproche del portavoz de IU, Gregorio Gordo, quien destacó que su formación es la única que apoya esas movilizaciones contra los efectos de las actuaciones de Aguirre y Zapatero.

Debido a que socialistas y populares tenían poco que echarse en cara respecto a las políticas contra el paro, Aguirre sacó el asunto de los liberados sindicales y consiguió que el Debate sobre el Estado de la región se convirtiese en el debate de los representantes sindicales liberados por la Administración regional.

Las primarias del PSM pasaron sin pena ni gloria por este debate parlamentario, ya que la ausencia de Trinidad Jiménez quitó morbo periodístico a este asunto. Tomás Gómez habló poco de ese tema y prefirió valorar el discurso “sin esperanza” de Esperanza.

Ante la ausencia de propuestas por parte de Aguirre y la desilusión por no ver cómo se mueven Trini y Tomás en el Parlamento regional en el que quieren tener un escaño a partir de 2011, no quedaba más que los liberados sindicales.

No sé si hay muchos o pocos, porque los sindicatos no nos han contado cuántos hay y la Administración autonómica, la que da el visto bueno a estos representantes de los trabajadores, ha callado hasta la fecha ante un asunto que hoy es muy importante para el PP de Aguirre y que antes no lo era.

Aguirre, en su discurso, no arriesgó y sólo dijo que aplicará la ley para regularizar el número de liberados. ¿Antes no se cumplía la ley? Liberados hay muchos en todos los sitios y no estaría de más que se aplicaran los mismos criterios que ahora los políticos del PP quieren imponer a los sindicatos. ¿Los que entran a dedo a trabajar para cualquier político son liberados o sólo liberales?



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