Jueves 02 de octubre de 2014
La ministra de Defensa y en otra época musa del Gobierno de Zapatero, sigue con el perfil bajo que adoptó a los pocos meses de tomar posesión de su nueva cartera en 2008. Ni siquiera se ha animado con la proximidad de la campaña electoral catalana, donde Montilla ha preferido llamar al ministro de Trabajo, Corbacho, que a Chacón. O está pensando en irse o está a la espera de ver lo que pasa con ZP.