Jueves 02 de octubre de 2014
Una de las claves de la batalla política entre Tomás Gómez Franco y Trinidad Jiménez está en la postura que, desde el primer momento, adoptaron los cuadros medios de la UGT de Madrid a favor del actual secretario general del PSM, movidos por dos motivos claros: su enfado con Zapatero por la reforma laboral y sus propias aspiraciones políticas. Aprovechando la presencia de Maru Menéndez, que procede de la UGT, como número dos del PSM los ugetistas habían escalado muchos puestos en sus respectivas agrupaciones socialistas, dada su doble militancia al partido y al sindicato. Muchos de ellos tenían posibilidad de ir en las listas, especialmente, en la capital, y temen que la llegada de Trinidad Jiménez frustre sus perspectivas.
El equipo de la ministra de Sanidad trató que el secretario general de UGT de Madrid, José Ricardo Martínez, presionara a la dirección del sindicato para que apoyara su candidatura, pero éste ha preferido dar libertad de voto a pesar de que el suyo vaya a Trinidad Jiménez. Los cargos intermedios de UGT fueron los que organizaron el acto de presentación de la candidatura de Gómez en su propia sede logrando así una gran afluencia de militantes.
La presencia ugetista es también fuerte, aunque menos, en los municipios de la periferia de Madrid, especialmente en el cinturón obrero del sur. En Getafe, por ejemplo, a pesar de que la mayoría de la dirección de la agrupación ha hecho piña con su alcalde, Pedro Castro, la número dos del Gobierno local, Sara Hernández, que procede del sindicato ha logrado aglutinar a unos cuantos y formar una plataforma pro Tomás Gómez.