El ministro de Fomento, José Blanco, ha asegurado que la "virulencia" de la derecha contra la candidatura de Trinidad Jiménez demuestra que es la "mejor candidata" para liderar el proyecto socialista en Madrid y cree que estos ataques "son el mejor termómetro".
"Aquellos que pensamos que Trinidad es la mejor candidata cada vez lo vemos más justificado al ver la virulencia con que la derecha trata su candidatura", ha declarado a Telecinco. Según Blanco, el proceso de primarias "está despertando ilusión en la izquierda y preocupación en la derecha", que, a su juicio "ataca despiadadamente a Jiménez, porque entienden que es la peor rival". En este sentido, el socialista cree que los ataques son "el mejor termómetro".
Sin embargo, Blanco ha querido recordar que no ha dado su apoyo a la candidatura de Trinidad Jiménez, sino que se ha limitado a decir que es la candidata que tiene "más cualidades para competir y ganar". No obstante, ha reconocido que si gana Tomás Gómez "todos le apoyaremos con entusiasmo" y ha pedido a ambos candidatos que pongan ese "entusiasmo en derrotar al PP y menos en derrotar a la otra candidatura".
El ministro también ha señalado que "la responsabilidad de un partido político es presentar a aquellos que pueden despertar más ilusión y generar más confianza para tener al final el apoyo de los ciudadanos", en referencia a la cita electoral madrileña y a Trinidad Jiménez.
Asimismo, Blanco ha defendido los procesos de primarias en su partido, y ha reiterado que no debe confundirse "democracia" con "división". "La democracia es una forma de resolver un proceso para elegir al mejor candidato. Cuando en Estados Unidos hay primarias no se habla de división", ha recordado, mientras que ha criticado al PP, del que ha dicho que "si tuviera democracia interna, Rajoy no sería el candidato, porque según Blanco, "fue el candidato del dedazo".
Por su parte el secretario general del PSM, Tomás Gómez, ha coincidido hoy con la afirmación del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la Ejecutiva Federal de ayer, donde aseveró que en las primarias del 3 de octubre el secretario general del PSOE no se juega "nada".
"Está clarísimo que Zapatero no se juega nada en estas primarias. Y no es que no se juegue nada, es que sale reforzado de estas primarias pase lo que pase, porque igual que había algunas personas de la dirección nacional de mi partido que no querían estas primarias y que lo que querían era que yo no presentara mi candidatura, los socialistas madrileños conseguimos que hubiera primarias y esto se produjo por un acuerdo entre Zapatero y los socialistas madrileños", ha manifestado Gómez en declaraciones a los medios.
Por lo tanto, estas primarias "fortalecen al presidente del Gobierno pase lo que pase el 3 de octubre", ha insistido. "Sale fortalecido el presidente y sólo hay una persona que sale debilitada, que es Esperanza Aguirre", ha advertido.
Aguirre "tiene un proyecto agotado, no representa futuro, ni siquiera representa el presente en esta comunidad". "Está alejada de los ciudadanos de la gente normal y de sus problemas y ya nada tiene que aportar a esta Comunidad", ha añadido Gómez.
LEALTAD Y RESPETO A ZAPATERO Al ser preguntado por si en la reunión que mantuvo el pasado 7 de agosto con el presidente del Gobierno le ofreció una candidatura de integración con su rival en las primarias, Trinidad Jiménez, Gómez declinó responder, alegando que nunca comenta los encuentros con Zapatero por una cuestión de "lealtad y respeto" hacia él.
"Mi lealtad y mi respeto a mi secretario general, al presidente del Gobierno de este país, hace que yo nunca haya ni anunciado, ni filtrado, ni comentado ninguna conversación ni ninguna conversación con él", ha explicado.
No obstante, ha recordado que cuando fue a La Moncloa "había miembros" del PSOE que le pedían que no presentase su candidatura. "Yo salí de aquella reunión con un acuerdo con el secretario general de mi partido que era un acuerdo que llevábamos reclamando los socialistas madrileños desde hacia muchísimo tiempo y es que por fin los pudiéramos decidir a quién se quiere como candidato en Madrid, a quién se quiere que encabece las listas, que hubiese democracia interna y hubiese elecciones primarias", ha dicho.
Además, ha precisado que todo aquello "fue posible" porque el presidente del Gobierno "llevó a un acuerdo" con los socialistas madrileños para que se produjeran primarias, puesto que estatutariamente Zapatero podría haber vetado esa elección.
En cuanto al apoyo que nuevamente Zapatero expresó a Jiménez ayer al decir que todos conocen sus "preferencias", Gómez ha recordado que eso "no es noticia de ayer", pero recordó que en Palma de Mallorca hace un mes "pidió neutralidad". En este sentido, ha recalcado que Zapatero "ha mantenido una posición de neutralidad en todo momento".
También ha hecho hincapié en que el jefe del Ejecutivo, más allá de mostrar su apoyo a Jiménez en la Ejecutiva de ayer, "dijo algo muy importante" y es que él "no se juega nada en las primarias de Madrid".
EL ADVERSARIO ES EL PP El líder de los socialistas madrileños fue cuestionado, además, por las palabras que pronunció ayer el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en las que decía que Gómez "tendría que medir las consecuencias de decir 'no'" a Zapatero.
A pesar de que no ha querido entrar a valorar estas afirmaciones porque "no lo ha hecho nunca en la campaña", ha dejado claro que su lealtad al PSOE significa que "nunca" va opinar de ningún compañero "públicamente". "Para mí nunca un adversario es un compañero del PSOE. Mi único adversario es esta derecha madrileña que es el extremismo ideológico y que está llevando a la ciudadanía madrileña a una falta de calidad de vida y de servicios", ha sentenciado.
También ha pedido "fe en la democracia y tranquilidad y confianza en la decisión de los militantes", ya que, a su juicio, "son lo suficientemente maduros para tomar la mejor decisión posible". "¿Saben ustedes quién es el mejor candidato del PSOE por las elecciones autonómicas? El que decidan los militantes el 3 de octubre. Ese es el mejor candidato. Confianza en la mayoría y que nadie tenga miedo a lo que pueda opinar la mayoría", ha concluido