La ministra de Sanidad y ya candidata a las primarias socialistas para encabezar la lista a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Trinidad Jiménez, ha recibido una sonora ovación por parte de los más de 200 asistentes que desbordaban la sala de la sede del PSM de Callao en la que se ha presentado su candidatura oficial.
El morbo informativo del día corrió a cuenta, sin embargo, de su encuentro con el secretario general del PSM y contrincante en las primarias, Tomás Gómez, que ha actuado de "anfitrión" en la sede de Callao y que ha tenido que recibirla dos veces ante las peticiones de los fotógrafos, que han exigido un trato "igual para todos" a través de un plante, que ha calentado el ambiente previo a los discursos.
Precisamente, Gómez llegaba a su despacho minutos antes que ella, a bordo del autobús con el que está recorriendo la Comunidad denunciando los incumplimientos del Gobierno del PP. Gómez ha dicho que recibiría a la ministra minutos antes de su presentación, como ha hecho, pero se ha excusado de quedarse al acto por razones de agenda, aunque a buen seguro, desde su despacho, a pocos metros del salón de actos, ha tenido que escuchar los indisimulados gritos de "presidenta, presidenta" de sus compañeros de partido.
Por su parte, Jiménez ha empleado en su intervención un símil futbolístico para pedir el voto de los militantes a su candidatura confiando en que si pasa de cuartos, podrá llegar victoriosa a la final. "Si pasamos a cuartos ganamos la final", ha declarado, junto al secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, ya candidato socialista en la contienda interna por la Alcaldía de Madrid. "Sé que partíamos con desventaja pero también sé qué es tener la fuerza de la ilusión", ha declarado la ministra.
Jiménez ha afirmado que se presenta "por compromiso con la ciudadanía madrileña y por responsabilidad" con el proyecto del PSOE. La ministra ha dicho que se rige por la "convicción de querer transformar la realidad" con "fuerza y respeto", con acento andaluz incluido. "Llevo más de 30 años en Madrid a pesar de este acento que permanece conmigo y permanecerá", ha declarado tras recibir una sonora ovación como contrapunto a las críticas lanzadas por el diputado del PP Juan Soler.
La ya candidata se ha dirigido a los asistentes sosteniendo que lo que hay que preguntarse de cara al 3 de octubre, fecha de las primarias, es "quién es el mejor candidato para ganar en la Comunidad de Madrid y quién está en mejor disposición de conectar con los madrileños, quién puede generar la ilusión necesaria y quién puede lograr el cambio político". Todo ello con el eslogan de su campaña detrás, 'Trini puede', en un claro guiño a la campaña de Barack Obama.
En una intervención de unos 25 minutos en la que no ha habido posibilidad de que los periodistas preguntaran a la ya candidata, Jiménez ha iniciado su discurso comparando el paso dado ahora en la política madrileña con el de hace diez años, entonces, con "un pequeño grupo de compañeros para poner en marcha un proyecto en el PSOE para recuperar la ilusión y las ganas de ganar". Esa ilusión, como ha recordado, se transformó en "la realidad del cambio político y de gobierno", lo mismo que quiere lograr ahora en la Comunidad de Madrid.
"NO QUEREMOS ESPERAR MÁS" "Defendemos un proyecto común, el del PSOE, y estamos aquí porque queremos ganar, queremos ofrecer la mejor alternativa a los madrileños. Dentro de nueve meses, el 22 de mayo, se celebrarán las elecciones autonómicas. Todos tendremos ocasión de entrar en un colegio electoral y depositar el voto para elegir al próximo presidente o presidenta de la Comunidad. Sabemos que el nombre de Esperanza Aguirre estará en una papeleta pero ese día tendremos la oportunidad de cambiar Madrid y no queremos esperar más", ha sostenido tras una intensa ovación por parte de los aproximadamente 200 asistentes al acto.
Sin adentrarse en profundidad en lo que serán los contenidos de su propuesta, la ministra ha indicado algunas de sus líneas maestras, como la necesidad de situar "la justicia social en el centro de la política" dejando a un lado "la confrontación y el sectarismo" en favor de los acuerdos al tiempo que se destierran "los intereses personales por los colectivos" en un Gobierno "honrado y transparente".
Una "educación de excelencia que garantice la igualdad de oportunidades, una sanidad pública fuerte y de calidad, el impulso de la Ley de Dependencia en Madrid, más plazas en escuelas infantiles, la lucha contra la discriminación y el maltrato" fueron algunas de las pinceladas programáticas lanzadas por la socialista.
La intervención de Jiménez, de unos 25 minutos de duración, ha acabado con una sonora ovación y gritos de "presidenta, presidenta". El secretario de Estado para el Deporte no ha tomado la palabra en el acto pero pocos minutos antes afirmaba sobre la presentación de dos nuevos candidatos socialistas a la Alcaldía de Madrid que se lo toma con "espíritu olímpico".
Poco antes de las 12 horas llegaban Jiménez y Lissavetzky a la sede del PSM de Callao, donde han formalizado sus candidaturas de cara a las primarias. La presentación comenzaba tras un breve encuentro con el secretario general del PSM, Tomás Gómez, y media hora más tarde de lo inicialmente previsto en una sala atestada de militantes y medios de comunicación.
La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, concejales del Ayuntamiento de Madrid como David Lucas, Órcar Iglesias, Daniel Viondi, Ángeles Álvarez, Pedro Zerolo, Almudena Fernández o José Manuel Rodríguez se dieron cita en la presentación, en la que también se vieron a diputaciones nacionales como Pedro Sánchez, regionales como Óscar Blanco y alcaldes como el de Coslada, Ángel Viveros, el de Fuenlabrada, Manuel Robles, o el de Leganés, Rafael Gómez Montoya.
Los fotógrafos de los diferentes medios de comunicación han hecho esta mañana un 'plante' a la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, y el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, al no permitírseles, en un principio, obtener a todos a la vez la instantánea en la que se recogía el encuentro con el secretario general del PSM, Tomás Gómez.
Sobre las 12 horas, los fotógrafos esperaban en la sede de Callao la llegada de Jiménez y Lissavetzky para fotografiarles junto al otro precandidato socialista, cuando el reportero gráfico de EFE fue elegido para servir de 'pool' del encuentro, con el objetivo de evitar la aglomeración en la sala y después realizar el reparto de la imagen a los demás medios.
Sin embargo, los profesionales de las diferentes publicaciones han mostrado su malestar y han decidido dejar en el suelo sus cámaras fotográficas en el momento justo en el que Jiménez iba a comenzar su discurso de presentación de candidatura. Algunos le han explicado que, "si las cosas empiezan así, mal empieza la campaña".
En ese momento, Jiménez les ha escuchado y ha solicitado a sus asesores que hablaran con Gómez para que volviera a bajar para permitir que todos los medios obtuvieran la preciada imagen. "Se lo hemos explicado a Trini porque tienen que entender que la foto del día era con los tres y ése es nuestro trabajo", ha explicado uno de los fotógrafos a Europa Press.
Finalmente, Tomás Gómez se ha prestado y ha vuelto a recibir a su contrincante en las primarias y al secretario de Estado en una salita cercana a su despacho. En esta ocasión, han pasado a la sala tres grupos de profesionales, uno de 'foteros' y dos de cámaras de televisión. Los medios escritos han quedado excluidos al tratarse de lo que se llama, en el argot periodístico, un 'mudo'.
Fuentes del equipo de la ministra aseguran que han tratado a todos los medios por igual y no han facilitado ninguna fotografía. Por su parte, fuentes del PSM señalaron que, ante las decenas de medios, han consultado con el equipo de Jiménez si les parecía correcto pasar solamente a un fotógrafo de agencia, y a éstos les ha parecido bien.
Sin embargo, ante el malestar expresado por el resto, finalmente, se ha procedido a permitir la imagen a todos, lo que ha obligado a retrasar el inicio de la presentación de Jiménez unos 30 minutos.
Por otra parte, el secretario general del PSM, Tomás Gómez, niega que haber elegido la Casa del Pueblo de UGT para presentar el próximo domingo su candidatura a las primarias en la Comunidad de Madrid sea un acto de confrontación con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aunque ello sea a pocas semanas de la huelga general del 29 de septiembre.
"¿Cómo que ir el domingo a la sede de UGT es una confrontación con el Gobierno? Defiendo a mi Gobierno, defiendo a mi presidente y con los sindicatos este partido va a seguir teniendo una relación estrecha antes y después del 29 de septiembre porque son nuestra gente", ha sentenciado en declaraciones a los periodistas.
En este sentido, el precandidato socialista a la Comunidad de Madrid ha señalado que con los sindicatos "hay una relación histórica muy importante, de sintonía con el PSM y la va a haber (también) después de la huelga general".
El paro convocado por los sindicatos es "una coyuntura", "un momento determinado", ha afirmado. "Los sindicatos, legítimamente, expresan su opinión y merecen nuestro máximo respeto, tanto cuando apoyan medidas del gobierno como cuando las critican. Pasará el 29 de septiembre y el 30 de septiembre los socialistas nos sentaremos con las organizaciones sindicales porque son nuestra gente, nuestra gente son los trabajadores", ha asegurado Gómez.
El líder de los socialistas madrileños ha dicho que su gente es "aquella que sufre el paro y los problemas en la Sanidad". Así, ha mencionado que la presidenta regional, Esperanza Aguirre, "no sufre ningún problema en Sanidad, porque ella tiene recursos económicos y no ha pisado un centro de salud en su vida" para ser atendida en él.
Además, ha recalcado que el problema de los socialistas es "el de la mayoría de la gente" porque ellos son personas "comunes y corrientes, trabajadores e hijos de trabajadores" a cuyos padres "bien que les ha costado" que pudieran ir a la Universidad "como a miles de madrileños" en la región.
Por su parte, el secretario de Estado de Deportes, Jaime Lissavetzky, ha asegurado que afronta la llegada de dos nuevos candidatos socialistas para competir por ser cabeza de lista al Ayuntamiento de Madrid "con espíritu deportivo".
En declaraciones a su llegada a la sede del PSM de Callao, donde él y la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, registrarán hoy oficialmente sus candidaturas, señaló que ahora empezará a recoger firmas para avalar su candidatura.
El también precandidato ha dicho que recibiría a la ministra minutos antes de su presentación, pero no tendría tiempo para quedarse a su discurso. Ha añadido que la recibirá por ser el "anfitrión" de la sede de Callao.