DEPORTES

Contador aprovecha el infortunio de Schleck para vestirse de amarillo en el Tour

20/7/2010.- Al luxemburgués se le salió la cadena cuando lanzaba un ataque en el Port de Balès, lo que propició la escapada de Alberto que ahora tiene 8 segundos de ventaja sobre su rival.  

Jueves 02 de octubre de 2014

Alberto Contador (Astana) se situó este lunes como nuevo líder del Tour de Francia, aprovechando el infortunio del luxemburgués Andy Schleck (Saxo Bank) en la decimoquinta etapa, disputada entre las localidades de Pamiers y Bagnère-de-Luchon, sobre 187,5 kilómetros, donde la victoria fue para el francés Thomas Voeckler (Bouygues Telecom).

El ciclista madrileño se enfundó el maillot amarillo y se coloca nuevamente como el gran favorito para lograr el que sería su tercer triunfo en la 'Grande Boucle', a falta de lo que dicten las últimas jornadas pirenaicas, con el Tourmalet como juez, o la última crono, favorable en principio para el de Pinto.

Pero en esta ocasión, a Contador no le hizo falta un ataque demoledor, sino sacar partido de la desgracia, en forma de avería, que le sucedió a su gran rival, justo cuando éste lanzaba un nuevo ataque en el Port de Balès, de categoría especial. La asistencia no llegó para el luxemburgués, el español no se detuvo y, junto a Samuel Sánchez (Euskaltel) y Denis Menchov (Rabobank), puso tierra de por medio ante el nerviosismo de Schleck, que cedió 39 segundos en la meta.

Hace dos semanas, Schleck sufrió una caída durante la quinta etapa, y el pelotón sí le esperó. Un día después, el actual campeón tuvo un problema mecánico cuando intentaba recortar distancias en el pavé camino de Arenberg y que le costó medio minuto respecto al luxemburgués. En esta ocasión, ni él, ni 'Samu', ni Menchov frenaron y continuaron en su ascensión provocando el cambio en la general.

Después de lo sucedido el domingo, con el marcaje férreo entre los dos favoritos y la escasez de ataques, la lejanía del último puerto y la dureza de las futuras etapas, no hacían presagiar grandes movimientos, pero sí llegaron en esta ocasión y fueron a través del líder.

El Saxo Bank parecía plantear batalla en el ascenso del Port de Balès y tomó el mando de la carrera, aunque Contador estaba bien protegido por sus compañeros y, al contrario que su rival, que se quedó solo, siempre tuvo a Alexandre Vinokourov muy cerca.

Por ello, Andy Schleck decidió atacar, y en su primer intento encontró la respuesta del pinteño y del resto de primeros clasificados, encabezados por Sánchez, Menchov y Juergen Van den Broeck (Omega). Sin embargo, tras una pausa, el segundo ataque del luxemburgués fue más definitivo, aunque en su contra.

El maillot amarillo vio como su ataque se cortaba por una inoportuna salida de cadena, justo en el momento en el que Contador llegaba por detrás con fuerza. El jefe de filas del Saxo Bank no pudo seguir, no encontró asistencia y, con nervios, vio como al subirse de nuevo, la cadena se le volvía a salir.

Aunque el segundo clasificado de 2009 reaccionó con coraje y fue sobrepasando rivales, alcanzó la cima con el liderato en peligro. Contador, hábil en el descenso, y con la colaboración de 'Samu' y Menchov, también rápidos en estas situaciones, no dudó en ir a por el maillot amarillo. Schleck tomó riesgos, pero no pudo enjugar la renta y vio como a falta de 2 kilómetros tenía perdida la prenda, lo que se confirmó en la línea de llegada con una desventaja sobre el de Pinto de 39 segundos, lo que le deja a ocho del liderato.

Contador afirmó a la conclusión de la etapa que "no tenía conocimiento" de la avería sufrida por Andy Schleck y que resultó decisiva para el madrileño se enfundase el maillot amarillo.

"Luego me han dicho que se le ha salido la cadena. Yo he arrancado mucho antes; él ha atacado, me ha pillado encerrado, pero he atacado como he podido y ni he visto que se le ha salido la cadena", explicó al término de la etapa.

Además, ha añadido: "Me han dicho muchas cosas de la polémica espera tras las caídas; cada uno hace lo que cree sobre la deportividad. Lo de hoy ha sido una circunstancia de carrera que me puede pasar mañana a mí".

"A la hora de atacar, no he mirado más; además, no se sabe lo que le hubiera pasado, pero no sé cuánto ha perdido en eso. Ahora lo hemos hablado, él está descontento, pero es una circunstancia de carrera, que yo ni me he enterado".

Sobre sus opciones de conservar el liderato hasta el próximo domingo, ha afirmado que: "Ahora cambia un poco la carrera, independientemente de ser líder, hay que estar pendiente y sin descuidarse, habrá que seguir como hasta ahora. Lo importante es seguir sin fallar y estar centrado. Ocho segundos no es mucho, siempre te parece poco. Para llegar tranquilo a la contra necesitaría una renta mayor. Todavía queda mucho".

Horas después de que finalizara la etapa que le enfundó el maillot amarillo, Alberto pidió perdón por su ataque en el Port de Balès, cuando arrancó después de que a Andy Schleck se le saliera la cadena de su bicicleta. Poco antes de irse a dormir, el ciclista de Pinto ha publicado un mensaje en su Twitter.

"La carrera estaba totalmente lanzada... Tal vez me he equivocado, lo siento. En esos momentos en lo único que piensas es en ir lo más rápido posible. Para mí el 'fair play', el juego limpio, es importantísimo. Lo que ha pasado hoy no me gusta, no va conmigo", ha señalado Contador.

El ciclista español se ha mostrado visiblemente afectado ante lo sucedido en la etapa de Por de Balès y quiere que su amistad con el luxemburgués Schleck no se vea afectada: "Espero que la relación que tenemos Andy y yo sea igual de buena que hasta ahora"

Para este martes se vivirá la etapa de este Tour de Francia que rinde homenaje a la gran escapada del belga Eddy Merckx en 1969 y con la primera aparición del coloso Tourmalet, de categoría especial, pero situado al principio de la jornada, aunque después de superar el Peyrosourde y el Aspin.

Tras este durísimo inicio, los corredores tendrán una pequeña 'tregua', antes de afrontar el Aubisque, también de categoría especial y de casi 30 kilómetros, aunque posteriormente no tendrán más dificultades en el descenso hacia Pau, final de etapa tras 199,5 kilómetros.


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