07/07/2010.- Ha hecho de todo en el mundo del periodismo, pero los avatares de Sara Carbonero han logrado poner en el disparadero al presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), Fernando González Urbaneja, protagonista de un trío mediático-futbolero.
Sus críticas a la popular periodista de Telecino, a la sazón novia de Iker Casillas, por su papel en el mundial de fútbol (“malversación de los valores del periodismo¨, Urbaneja, sic), han tenido un efecto boomerang sobre el presidente de APM, al que en los últimos días llueven los reproches por ocuparse de lo que el gremio periodístico considera un tema menor, con la que está cayendo sobre el gremio, sometido a más precariedad laboral si eso fuera posible, amen de despidos a diestra y siniestra.
Una profesión que le cobra así algunas cuentas pendientes, como su apoyo a Telma Ortiz en su cruzada contra los medios cuando era presidente de Asociaciones de Prensa Española (FAPE). Urbaneja defendió entonces la privacidad de la hermana de la Princesa de Asturias, elogiando su valentía por pedir protección judicial a su intimidad.
Este burgalés de 60 años se ha movido hasta ahora como pez en el agua tanto en el mundo de los medios de comunicación –ha trabajado indistintamente con Prisa, con el Grupo 16 (antigua casa de Pedro J. Ramírez) y ahora con el ABC-, como en el ámbito empresarial propiamente dicho, siendo responsable de Comunicación del Banco Hispano Americano y otro tanto de Esther Koplowitz en FCC.
Hombre influyente, su “coqueteo” con Rodríguez Zapatero como miembro del comité de sabios para elaborar un estudio sobre la reforma, entre otras cosas, de RTVE, terminó como el rosario de la aurora y con un Urbaneja calificando de “inmoral¨ el informe emitido por el resto de sesudas cabezas pensantes, a quienes vino a culpar de hacer un informe ad hoc de los intereses de los jerifaltes de la televisión pública.
Ahora, mal que le pese, el “jefe” de los periodistas y el analista económico y político es el centro de la noticia.