En el Comité Ejecutivo Nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo defendió la gestión, el rigor y la experiencia. Sostuvo que la situación de España no se resuelve con frivolidad ni bravuconadas y afirmó que, frente a una izquierda que, según dijo, ha llegado a plantear que quiere incendiar las calles, con el PP habrá paz y los españoles vivirán seguros. Añadió que quienes rompan la convivencia se encontrarán con la ley.
Feijóo aseguró que su objetivo es la reconstrucción nacional y que convoca a todo el partido y al país a esa tarea. También afirmó que servirá y defenderá a España y que el problema no es el país, sino su Gobierno. Dijo que su experiencia procede de la gestión y que considera que eso es lo que España necesita.
Feijóo reivindica la gestión y critica al Gobierno
El presidente del PP reclamó que se eviten los bailes, las reflexiones sexuales y las promociones televisivas que, en su opinión, se burlan del estado del sistema ferroviario. Sostuvo que las instituciones necesitan al frente a alguien que quiera y sepa gobernar, y no a un influencer. Durante su intervención pidió un minuto de silencio por las personas fallecidas en el accidente de Urda, en Toledo.
Feijóo criticó que, a su juicio, Sánchez haya utilizado durante estos ocho años el poder como un fin en sí mismo. Cuestionó la utilidad de los relatos políticos si un joven de treinta años no puede pagarse una vivienda, de los récords de recaudación si los servicios funcionan peor y de afirmar que el tren atraviesa el mejor momento de su historia. Añadió que, en su opinión, incluso la gestión de esta tragedia se aborda pensando en el poder.
También cuestionó la capacidad de gestión del Gobierno y puso en duda la calidad moral de quienes, según afirmó, han mantenido esa actitud. En ese contexto, preguntó qué habría publicado en redes sociales el ministro Óscar Puente si el accidente lo hubiera provocado otra persona.
Las críticas por la gestión del accidente
Feijóo trasladó el apoyo del PP a las víctimas, sus familias y los maquinistas, controladores y empleados de Adif y Renfe. Reprochó al Gobierno que, nueve meses después del accidente de Adamuz, las familias siguieran sin saber qué ocurrió, mientras que, según dijo, se tardó solo unas horas en encontrar un culpable.
Al ministro de Transportes le señaló que el sufrimiento corresponde a las familias que esperan un cuerpo y a quienes no volverán a ver a sus seres queridos. También criticó que la decisión sobre el cese de un ministro pudiera depender de las encuestas. Feijóo afirmó que los responsables del accidente de Urda no deberían seguir en sus cargos y dijo que, si dependiera de él, el presidente del Gobierno comparecería al día siguiente en la Diputación Permanente en lugar de Puente, a quien ya habría cesado.
Rendición de cuentas y llamamiento al cambio
El líder del PP afirmó que no cree en una política que anteponga el poder a todo lo demás ni a una persona al pueblo. Sostuvo que el presidente debe rendir cuentas a la ciudadanía por la gestión de su Gobierno y dar la cara cuando algo va mal. Añadió que lo importante ahora es que los españoles reciban toda la información, al detalle y hasta el final.
Feijóo aseguró que, en menos de un mes, los españoles pondrían a cada uno en su sitio y que expresarían su rechazo al Gobierno en las urnas. Defendió que la seriedad es una forma de respeto y que los españoles merecen ese respeto. Por último, pidió salir a la calle para reivindicar el cambio con los valores que, según dijo, se han echado de menos estos días, y señaló a Fátima Báñez como exponente de una forma de gobernar basada en el servicio, el diálogo, el trabajo y la dedicación a los demás.