Frente Amplio registró una coalición estatal de 15 partidos, mayoritariamente sin Podemos; la unidad entre ambos para las elecciones generales quedó limitada a Canarias y la Comunidad Valenciana.
La izquierda concurrirá dividida en la mayoría de las circunscripciones a las elecciones generales del 29 de noviembre, una vez cerrado el plazo para registrar coaliciones. Frente Amplio formalizó una alianza estatal sin Podemos y las negociaciones para una candidatura conjunta en todo el país no prosperaron. La unidad entre ambos espacios quedó limitada a Canarias y la Comunidad Valenciana, mientras que otro acuerdo reunió al PSOE y a varias formaciones de izquierda para las listas al Senado.
Claves de la noticia
Coalición de Frente Amplio
Frente Amplio registró una coalición estatal integrada por 15 partidos y confluencias, y anunció candidaturas en todas las provincias, mayoritariamente sin Podemos.
Unidad territorial limitada
La unidad electoral entre Frente Amplio y Podemos quedó limitada a Canarias y la Comunidad Valenciana, donde la lista común estará liderada por Compromís.
Acuerdo conjunto para el Senado
PSOE, Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y Ceuta Ya acordaron candidaturas conjuntas al Senado en 47 circunscripciones, en 43 provincias y cuatro islas de Baleares.
Frente Amplio registró su coalición en la Junta Electoral y anunció que estará presente en todas las provincias. El espacio impulsado por partidos del sector minoritario del Gobierno afirmó que el acuerdo reúne a 15 partidos y confluencias territoriales. La candidatura estatal se presentará sin Podemos en la mayoría de las comunidades, aunque el mapa incluye acuerdos territoriales distintos y excepciones donde sí habrá listas compartidas.
El pacto para el Senado tiene un alcance diferente: el PSOE, Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y Ceuta Ya acordaron concurrir juntos en 47 circunscripciones. Así, el cierre deja dos planos electorales: por un lado, la ruptura entre Frente Amplio y Podemos para las candidaturas generales en la mayor parte del territorio; por otro, una alianza de varias fuerzas, incluido el PSOE, para las listas a la Cámara alta.
Alianzas distintas por territorio y cámara
La coalición para el Senado llevará el nombre de Senado de Progreso y, según detalló Frente Amplio, se concretará en 43 provincias y 47 circunscripciones. El acuerdo comprende también las cuatro islas de Baleares, donde se cerraron pactos entre el PSOE, Més, Izquierda Unida y Movimiento Sumar. Las formaciones presentarán una misma papeleta en esas candidaturas, de acuerdo con el anuncio de los socialistas.
En las candidaturas generales, la unidad electoral entre Frente Amplio y Podemos solo se mantuvo en Canarias y en la Comunidad Valenciana. En esta última, la lista común estará liderada por Compromís. Frente Amplio, por su parte, pactó coaliciones con Ara Més en Baleares y con Chunta Aragonesista en Aragón; en el resto de comunidades habrá candidaturas con la marca del nuevo espacio, según la información difundida tras el cierre del plazo.
El PSOE calificó el pacto para el Senado de «acuerdo histórico» y lo presentó como un esfuerzo por reunir sensibilidades distintas. Los socialistas defendieron que la unidad busca ampliar la mayoría progresista y que el Senado recupere un papel de encuentro y cooperación entre territorios. Son argumentos de las formaciones firmantes, no una descripción de un resultado electoral: el acuerdo fija candidaturas conjuntas, pero no anticipa cuántos escaños obtendrán.
Sin pacto estatal entre Frente Amplio y Podemos
Las conversaciones entre Frente Amplio y Podemos terminaron sin un acuerdo global. En las horas previas al vencimiento del plazo, Frente Amplio ofreció puestos prioritarios en Madrid y Cataluña, la incorporación de Podemos a los acuerdos territoriales, recursos económicos equitativos y una de las coportavocías del futuro grupo parlamentario. Podemos rechazó la propuesta, al considerar que implicaba romper su acuerdo previo con ERC en Cataluña.
El desacuerdo también se centró en cómo negociar las listas: Frente Amplio defendió un pacto global para todo el país, mientras Podemos planteó acuerdos territoriales y tratar Madrid como una excepción. La formación morada mantuvo su alianza con ERC, que le asigna puestos como independientes en la lista republicana de Barcelona, los números seis y diez. Gabriel Rufián lamentó que no se hubiera alcanzado una candidatura unitaria.
El estado de las candidaturas de Podemos no quedó detallado en la información sobre el cierre. El partido tenía previsto reunir este sábado a su Consejo Ciudadano estatal para abordar la estrategia del 29N, y se esperaba que allí se aclarase si presentaría listas propias en todas las circunscripciones salvo Cataluña. Las primarias de Podemos habían elegido a Irene Montero como candidata y cabeza de lista en Madrid, mientras la alianza con ERC seguía vigente en Cataluña.