La Facultad de Teología (Comillas CIHS) de la Universidad Pontificia Comillas ha llevado a cabo las XXIII Jornadas de Teología, bajo el título “La experiencia de Dios hoy: caminos y discernimiento”. Este evento, organizado por el Instituto de Espiritualidad, reunió a investigadores, docentes, estudiantes y agentes pastorales para reflexionar sobre la búsqueda contemporánea de Dios en un contexto cada vez más secularizado.
Entre los asistentes se encontraba Monseñor Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española, quien abordó el desánimo que generan las transformaciones sociales actuales. Según Argüello, esto provoca que muchas personas reconsideren el sentido de sus vidas. “Estamos ante una crisis antropológica sin precedentes: jóvenes hiperconectados que enfrentan una epidemia de soledad y una profunda orfandad de sentido”, afirmó. En este marco, destacó que muchas espiritualidades contemporáneas buscan bienestar y autenticidad, mientras que la experiencia cristiana ofrece una relación con un Dios personal que transforma la perspectiva y el compromiso con la realidad.
Reflexiones sobre teología y sociedad
El rector de la universidad, Antonio Allende SJ, subrayó la relevancia continua de estas jornadas, que durante más de dos décadas han fomentado el diálogo entre la teología, la Iglesia y la sociedad. “Hoy se plantean preguntas religiosas, pero su formulación ha cambiado notablemente en comparación con hace una o dos décadas”, indicó. Resaltó que uno de los principales retos de la teología es “escuchar antes de responder; captar las palabras que utiliza la gente y los silencios que revelan lo no dicho”.
Allende también defendió una teología en diálogo constante con otros campos del conocimiento universitario. “Una universidad jesuita debe considerar normal el diálogo habitual entre teología y disciplinas como psicología, educación o ciencias de la salud”, enfatizó, resaltando la necesidad de entender mejor las experiencias y preguntas que afectan a las personas.
Por su parte, Ángel Cordovilla, decano de la Facultad de Teología, destacó el legado de estas jornadas al evidenciar el compromiso constante de la facultad por dialogar con la Iglesia y la sociedad. Recordó que estos encuentros no solo presentan investigaciones teológicas realizadas en la facultad, sino que también permiten aprender de otras disciplinas y experiencias. “Las jornadas son una forma distinta de ser facultad, creando redes y relaciones con otras personas e instituciones”, concluyó.
Un espacio para el diálogo interdisciplinario
Eduardo López Hortelano, director del Instituto Universitario de Espiritualidad de Comillas, afirmó que estas jornadas representan “una expresión fecunda de nuestra vocación universitaria y eclesial: cultivar una teología reflexiva que une pensamiento teológico y vida eclesial”. Añadió que “la riqueza de estos encuentros radica en facilitar un intercambio entre experiencia, discernimiento y elaboración teológica”, extendiendo así una conversación relevante para toda la comunidad cristiana.