En un evento reciente celebrado en la Real Academia de Medicina de Cataluña, se reunieron representantes de sociedades científicas, la industria farmacéutica y la Administración para discutir el impacto de su colaboración en la mejora de la atención sanitaria. La jornada, titulada Las interrelaciones de la industria farmacéutica con las sociedades científicas: una colaboración en favor del paciente, puso de manifiesto la importancia de unir esfuerzos para generar conocimiento que beneficie a los pacientes.
Durante su intervención, Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria, destacó que “la innovación sanitaria no avanza en compartimentos estancos”, enfatizando que el progreso se logra cuando los generadores de conocimiento y quienes desarrollan soluciones trabajan juntos con un objetivo común: mejorar la calidad de vida de las personas.
Colaboración en Investigación y Formación
El encuentro abordó diversas áreas donde se establece esta colaboración, incluyendo:
- Investigación
- Formación
- Transferencia de conocimiento
- Mejora del uso de medicamentos
Asimismo, se discutieron las condiciones necesarias para estas relaciones, que deben fundamentarse en principios como la transparencia, independencia, ética y responsabilidad.
Se resaltó también el papel del Sistema de Autorregulación de la Industria Farmacéutica, un mecanismo que ha estado vigente durante más de 20 años y que asegura el cumplimiento de estos principios. Este sistema se basa en valores como confianza, integridad y prevención.
Referente en Buenas Prácticas
El Código de Buenas Prácticas ha superado las exigencias legales actuales, posicionando al sector farmacéutico español como un modelo a seguir en cuanto a buenas prácticas y transparencia. Esta reputación ha sido reconocida por diversas instituciones públicas y privadas comprometidas con la ética y el buen gobierno.
La jornada incluyó una conferencia impartida por Cristina Avendaño, presidenta de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (FACME), así como un panel moderado por José Zamarriego, director de la Unidad de Supervisión Deontológica de Farmaindustria. En este diálogo participaron destacados profesionales del ámbito sanitario y farmacéutico, quienes exploraron cómo esta relación beneficia a los pacientes mediante una colaboración basada en legitimidad y transparencia.