Las elecciones en Reino Unido nos darán una primera pista de cómo los votantes valoran una recuperación que sigue sin llegar a los salarios. Solo Alemania parece a salvo del seísmo político que amenaza al resto de socios europeos.
Si el anuncio de la QE europea ha sido capaz de alterar significativamente las expectativas, nada impide que los mercados entren en un periodo de ajuste una vez que se retire de la mesa la posibilidad de más estímulo monetario.