Casi el 40% de las viviendas en España no son accesibles para personas mayores, limitando su autonomía y calidad de vida. La adaptación es crucial ante el envejecimiento poblacional creciente.
Casi 6 millones de hogares en España enfrentan barreras de accesibilidad, especialmente para personas mayores que viven solas. La falta de ascensores y escaleras internas limita su movilidad y acceso a espacios vitales.