Parados que no tienen para comer, los nuevos usuarios de comedores sociales
01/02/2010.- El comedor que las Hijas de la Caridad, subvencionado por el Ayuntamiento (634.964 euros), venía ofreciendo hasta hace dos años 350 comidas diarias, se han convertido en 500.
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Personas sin empleo, que tienen algún "pequeño subsidio" que les permite, en algunos casos, pagarse un alojamiento, pero no comer; este es el perfil de los nuevos usuarios de los comedores sociales apoyados por el Ayuntamiento de Madrid, en los que se reparten al año 1,8 millones de comidas.
La delegada madrileña de Servicios Sociales, Concepción Dancausa, ha visitado este mediodía, acompañada de responsables del Samur Social, el comedor que las Hijas de la Caridad tienen en la calle General Martínez Campos y ha conocido de primera mano las situaciones de las personas que cada día tienen que hacer cola a las puertas de estos centros para poder tener un plato de comida.
Es el caso de Paco, un malagueño de unos cuarenta años, que después de largos meses de búsqueda infructuosa de trabajo en su ciudad marchó al Norte de España en busca de trabajo en la construcción, que es en lo que ha trabajado siempre.
En cuatro meses no hubo suerte y ahora se ha quedado en Madrid para ver si encuentra algo.
Hoy explicaba que recibe una ayuda de 400 euros que le da para pagarse el alquiler en un piso compartido pero no para comer, motivo por el que desde que llegó a Madrid acude cada día a este comedor de Martínez Campos.
Paco es un hombre joven, sano, aseado y bien vestido, cuya apariencia no tiene nada que ver en el estereotipo mayoritario que tiene la sociedad de una persona que acude a un comedor social; pero encaja perfectamente en el perfil de los nuevos usuarios de este servicio: parados que no pueden pagarse la comida, ha explicado Dancausa.
"Estar en una cola cada día esperando a que te den de comer, no es agradable, pero no tenemos otra manera de comer", contaba otra mujer, nueva usuaria de estos servicios y de perfil similar al de Paco.
El comedor que las Hijas de la Caridad, subvencionado por el Ayuntamiento (634.964 euros), venía ofreciendo hasta hace dos años 350 comidas diarias, que se han convertido en 500 debido a la alta demanda.
"Cuando había más trabajo, las mayoría de personas que venían aquí tenían problemas de desarraigo, exclusión, drogas, alcohol... ahora se ha incrementado el número de personas que tienen algún pequeño subsidio pero no les llega para vivir, por eso tienen que venir aquí a comer, para poder pagar un alquiler o una hipoteca, porque no tienen trabajo", ha señalado la delegada.
Junto a los parados de larga duración, se ha visto incrementado también el número de inmigrantes que llegan a los comedores, que hoy representan el 40 por ciento de las personas que acuden en las capital, y responden al perfil de hombre de entre 35 y 55 años.
De las 1.824.669 comidas al año que ofrece el Ayuntamiento de Madrid, 478.682 son desayunos, 696.735 comidas, 548.692 cenas y 100.560 comidas preparadas.
Al margen de cantidad, el Programa de Atención a Personas Sin Hogar, en el que se encuadran los comedores, está dotado con 14.872.949 euros para atender a este colectivo especialmente vulnerable.
En los últimos años, muchos comedores se han ido transformando hasta convertirse en recursos que no se limitan a cubrir las necesidades básicas de alimentación, sino que también son espacios de acogida en los que se desarrollan programas de intervención social.
Los comedores que se benefician de las ayudas municipales son Martínez Campos -479.316 euros para 450/500 comidas al día-, Santiago Masarnau (Batán) -10.500 euros para 190 personas al día-, Apostólicas del Sagrado Corazón -106.300 euros, a través del convenio con FACCIAM, para 100 personas en régimen de autoservicio-, Ave María -9.861 euros para desayunos y bocadillos para 300 personas-, Orden de Malta -8.000 euros para 150 cenas-, 'El Refugio' -11.076 euros para 90 cenas y 200 bocadillos-, Santa María Josefa -9.911 euros para 130 comidas- y Pozas (Catalina Labouré), que ofrece 60 comidas al día y recibe una subvención de 426.619 euros para la financiación del conjunto del centro abierto.