Tomás Gómez arremete contra Esperanza Aguirre por el acuerdo con IU en Caja Madrid
17/06/2009.-El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa asegura que entidad financiera está dispuesta a adquirir otra caja en el futuro.
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, ha afirmado que el acuerdo alcanzado por el PP e IU en Caja Madrid le parece de "poca talla ética y política", porque "se limita al reparto de cargos en los órganos de poder" de la entidad.
Tomás Gómez ha descartado sumar al Partido Socialista de Madrid (PSM) a ese acuerdo y aceptar la vicepresidencia u otros cargos de representación en la Caja, tras abordar este asunto con la Comisión Ejecutiva Regional.
"A mí me parece de poca talla ética y política que en un momento de crisis financiera como el que vivimos, en el que autónomos y pymes no tienen financiación bancaria, se haya producido algo que se limita al reparto de altos cargos en los órganos de poder de Caja Madrid", ha aseverado.
El líder socialista ha destacado que hayan sido precisamente "los que tanto han intentado sembrar dudas" sobre su posición en Caja Madrid y los que más le han "criticado y acusado de estar negociando con Esperanza Aguirre" los que han llegado a un acuerdo que él no alcanza a "entender desde un visto de vista ético".
"Muchos sectores no se creían que los socialistas no estábamos negociando con el Gobierno de Esperanza Aguirre y que nuestro objetivo no era el reparto de poder, de cargos, de vicepresidencias. Ahora, los que más nos criticaban y nos acusaban de lo que no estábamos haciendo han hecho aquello que en su día intentaban denunciar", ha argumentado.
Tras insistir en que ese acuerdo es "malo para los madrileños" y en que supone un "mayor intervencionismo de la vida política en Caja Madrid", ha recordado que el modelo que defiende el PSM para Caja Madrid es el "modelo escandinavo", basado en la "no injerencia política en la entidad".
Ha explicado que ese modelo supone la "profesionalización" de la gestión, la "eliminación del riesgo de privatización" y la "creación de fundaciones que representen a los propietarios de Caja Madrid, que son los ciudadanos, y que sean órganos diferentes, que no intervengan en la gestión diaria de la entidad financiera".
Ha señalado que, si los socialistas gobiernan en la Comunidad de Madrid en 2011, modificarán la Ley de Cajas para implantar ese modelo, y ha reprochado al PP que su "modelo" para Caja Madrid "sea sólo (decidir) quién pone al presidente".
En vísperas de que la Asamblea de Madrid apruebe mañana la reforma de la Ley de Cajas de Ahorros de esta Comunidad, Gómez ha confirmado que su grupo parlamentario no la apoyará y ha considerado "inaceptable que el nombramiento de un presidente de Caja Madrid no salga de la mayoría cualificada de dos tercios de la Cámara Autonómica y que no responda a un perfil técnico".
Gómez ha lamentado que el futuro presidente de la entidad responderá a un "perfil político de pago de favores de dinosaurios de la política, que toda su vida han estado viviendo del sueldo de su acta y ahora se les pasa a vivir opíparamente de grandes sueldos en Caja Madrid".
Por otra parte, el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, aseguró hoy que esta entidad está dispuesta a participar en el proceso de reestructuración del sistema financiero español con la adquisición de una caja y precisó que lo intentará en un futuro si tiene la ocasión.
Añadió que si para esta operación es necesario recurrir al Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria (FROB), que ultima el Gobierno, Caja Madrid lo hará.
Durante su intervención en un curso sobre la crisis organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y el BBVA, Blesa no quiso valorar este fondo, pero consideró que si el Estado adquiere cuotas participativas de una caja de ahorros a la que ofrece ayuda eso no tiene que suponer que la entidad acabe siendo privatizada.
Por ello, pidió que no se caiga en el temor de la privatización de las cajas y se "deje de pintar bisontes en la cueva en pleno siglo XXI".
Blesa explicó que con las cuotas participativas se busca solucionar un problema de una caja y añadió que no se plantea qué podrá pasar más allá, si bien dijo que dichas participaciones parece razonable que incluyan derechos de voto, ya que cuando alguien pone dinero es "muy difícil" decirle que no puede participar en las decisiones de la entidad.
El presidente de la segunda caja de ahorros española advirtió de que la situación del sistema financiero es "preocupante", pero confió que en España no sea tan grave como algunos prevén, aunque llegado el caso habrá que plantearse rescates.
No obstante, antes de ello, Blesa abogó por incentivar las soluciones privadas y, si no es posible, proceder a una intervención "muy rápida", con criterios técnicos y que cuente con un plan de salida a la entrada del capital público.
Además, Blesa defendió acabar con las "barreras" que existen a las fusiones interregionales de cajas, que en su opinión son las que ponen, "de hecho o de derecho", los gobiernos autonómicos para mantener sus cuotas de poder.
Por eso, valoró que el futuro FROB incluya la posibilidad de suspender temporalmente la legislación sobre cajas -y la potestad de veto que tienen las Comunidades Autónomas- para permitir procesos de reestructuración.
Advirtió asimismo de que ayudar a entidades no viables puede impedir que se creen en el futuro otras viables.
El presidente de la caja madrileña elogió las provisiones anticíclicas acumuladas en la época de bonanza y que han sido la "clave" para hacer frente a las dificultades de la situación actual.
No obstante, coincidió con el presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, en que en este momento de dificultades el rigor de estas normas de provisiones no puede convertir en un problema lo que era una solución.