
Hijo, ¡por esto somos del Atleti!
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Seguro que más de un padre le decía esta frase a su hijo saliendo del Calderón tras la épica remontada lograda por el Atlético ante el Español, haciendo referencia a la famosa pregunta que hacía un niño a su progenitor en una campaña de publicidad del club. El Atleti es así. Capaz de generar en apenas 90 minutos preocupación, frustración, enfado, esperanza, alegría y euforia. O al revés. Le falta la regularidad necesaria para aspirar a los títulos, pero cuando la moneda que echa al aire en cada partido sale cara, como ante los catalanes, el recuerdo de felicidad que queda de ese partido perdura para mucho tiempo.
Días así son posibles gracias a jugadores como Forlán. Si todos en el conjunto rojiblanco tuvieran su amor propio y su ambición, quizá las cosas les irían mejor. Su actuación ante los catalanes fue digna de elogio más allá del acierto puntual para marcar dos goles. Si había que recorrer 70 metros para bajar a defender un contragolpe del rival, allí estaba Forlán; que había que bajar al medio campo para intentar generar fútbol de ataque, allí aparecía Forlán; que hay que llegar al área para rematar, también estaba allí el uruguayo. Sólo le faltó sacar un corner y rematarlo él mismo. Dejó todas sus fuerzas en el campo para rebelarse ante lo que parecía una inevitable derrota de su equipo.
Ese ejemplo y, siendo justos, también el que dio Aguero, es el que debe seguir el equipo colchonero para derrotar el próximo domingo al Valencia, en el partido decisivo para saber si los rojiblancos jugarán el próximo año la Liga de Campeones. Como decía Abel, si las estrellas se esfuerzan de ese modo, a los demás no les queda más remedio que hacer lo mismo.