
Bernardino, el bombero
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Cena confidencial
Martes, 17
Sorprende a algunos el cambio de acti-tud de Carmen Romero, su capacidad para aprovechar el momento de crisis en el que le puso su ex, el ex presidente Felipe Gonzá-lez. Desde que se anunciara su noviazgo, Carmen ha pasado del silencio al escaparate. ¿Ha tenido asesores en esta nueva ofensiva? ¿Alguien le ha acon-sejado que diga que hace dos décadas que los dos, Carmen y Felipe, se quitaron los anillos? Pues sí, ha habido consejero y asesor. El hombro de las lágri-mas de Romero ha sido Alfonso S. Palomares, gallego y perio-dista estrella en los tiempos del felipismo, en los que llegó a ocupar la presidencia de la Agencia Efe. Carmen y Alfon-so cenaron hace dos semanas en un restaurante gallego de la calle Velázquez, muy cerca de Diego de León. A alguno de los que se cruzaron con ellos, inclui-do un ex ministro del gobierno de Israel, les sorprendió verla un tanto descuidada, con las canas evidentes y un desaliño preocupante. La señora desde luego se ha recompuesto, y ha lucido imagen nueva, elegante y sobria, en esta renacida feria de las vanidades.
La cremá de Barberá
Miércoles, 18
Hogueras, lo que se dice hogueras… Esta ha sido la semana de las Fallas, que suelen ser una metáfora de la vida nacional. Pero esta vez más que nunca. Desde el ninot del juez Garzón hasta el presiden-te Camps. Rita Barberá tiene la capacidad de concentrar en el balcón del ayuntamiento valencia-no a todo lo que se mueve en el país. Les pone el himno nacional y ordena fuego para que arda la vanidad y la soberbia acumulada durante toda la temporada. A Bar-berá se le debe el mérito de haber sacado del despacho a un dolido y deprimido Francisco Camps, que acusa el daño recibido por el asunto de los trajes. Camps está pasando un mal trago. Los que le conocen dicen que lo lleva con paciencia y resignación, pero los golpes a su imagen han hecho mella en esa coraza que quie-re exhibir, y que a veces logra a duras penas. El balcón de Barberá fue esta vez un rincón de consuelo para un presidente que ya no sabe qué ponerse, porque todo el mun-do le mira las hechuras, la calidad de la tela, y las etiquetas.
Y la paella de De la Vega
Jueves, 19
Que no se corta la vicepresi-denta. Esteban González Pons ha vuelto a la carga con aque-llo de su empa-dronamiento en Valencia, en una finca en barbecho, para poder votar y ser candidata. Parece que la señora De la Vega no podía ser ni electora ni elegible allá por marzo de 2008, pero ella votó y se dio la castaña en las urnas, donde cosechó una sonora derro-ta. Son los peligros del “diputado cunero”, denominación de desori-gen que se inventó en la España de la Restauración para esos políticos nacionales que son de donde le dé la gana a su partido, que quita y pone nacimientos según el “interés nacio-nal”. Bueno pues no contenta con estar cuestionada su inclusión en el censo, la vice cogió un avión oficial para disfrutar de las Fallas, y dar-se un homenaje gastronómico con algunos amigos y amigas. La señora cogió un avión militar, de los que esperan en Torrejón misiones más útiles que llevar a los miembros del gobierno a darse una vuelta por su casa postiza. ¡Qué pronto se ha olvidado aquel otro Mistere que uti-lizara Alfonso Guerra para llegar a tiempo a una corrida de toros!
Tropiezo de Chacón
Viernes, 20
Y grave. Pero haremos mal si atribuimos el último incidente diplomático (el primero con Oba-ma y su equipo) a la inexperiencia y el aturullamiento de Carmen Chacón, que anunciara esta semana con precisión de teledia-rio la retirada de las tropas españolas de Kosovo. Chacón, entregada siem-pre a la servidumbre de la imagen, buscó el minuto preciso para salir a tiempo en todas las cadenas y ser de nuevo la estrella de la comunicación, lugar que siempre ha querido ocu-par, desde Defensa, o desde Interior, por tierra mar y aire. Pero miren, la culpa no es de Chacón, que dio la noticia sin avisar ni siquiera al Jefe del Estado Mayor de la Defensa, sino de Zapatero, que obviamente conocía la voluntad e intención de hacer este anuncio en este momen-to tan inoportuno, a tan solo unos días de la primera cita entre Obama y Zapatero, en la reunión del G-20. Cinco años después de llegar a la Moncloa, el Gobierno no ha apren-dido a gobernar. Hoy sabemos que el problema de nuestras malas rela-ciones con Washington no era Bush. Lo teníamos más cerca. Con Obama vuelven a ser los mismos.
Bernardino, el bombero
Sábado, 21
No es la primera vez que le toca apagar un fuego. No será la última. Es posible incluso que le hagan ministro, dicen. A mí me parece improbable, porque en ese caso Zapatero perdería un buen bombero, uno de los más eficaces, y el presidente del gobierno necesita más bomberos que ministros. Ministro es cualquiera, pero para apagar fuegos hace falta arrojo y buena técnica. Por eso no creo que le asciendan en una más que pro-bable remodelación del gabinete. León estaba en Azores cuando Chacón anunció que los nuestros volvían a casa. Iba camino de Washington. El anuncio, por sorpresa, arruinaba su visita a la capital de los Estados Unidos. Y montó en cólera, pero apenas se le notó. La retirada es coherente con nuestra posición en la zona, y nuestra oposición a la independencia kosovar. La misión que se nos encomendó fue otra. Y por eso regresamos. Pero el hecho de que Bernardino se enterara en pleno viaje del anuncio indica que Zapa-tero trabaja en solemne soledad, y comunica sus decisiones sólo al ministro directa-mente concerni-do. León, compo-nedor de virgos, ha resuelto el momento crítico, una vez más. En un gabinete que vive pendiente de los golpes de efecto es una pie-za fundamental.
Rubalcaba y la seguridad
Domingo, 22
El gran asunto de la crisis será la seguridad. Por eso Rubalcaba se ha puesto de los nervios con la situación de la Policía y de la Guardia Civil, y su manifestación de hace unas semanas contra la política de interior. El paro entre los inmi-grantes triplica el índice de parados entre los nacionales. No hay que ser un lince ibérico, de los protegidos, para darse cuenta de que la inmi-gración conecta con la seguridad por la vía de la crisis económica. El asunto preocupa sobre todo en los barrios que durante estos últimos años se han convertido en ciudades multiétnicas. Este fin de semana era abatido a balazos Luis Carlos, alias Luisito, un dominicano de 23 años a punto de ser padre. Tenemos un grave problema: el de garantizar la seguridad con policías mal pagados, que en cuanto llegan destinados a Madrid piden el traslado a alguna otra ciudad donde el coste de la vida sea menor, y donde los tiros se oyen sólo en las clases de prácticas. Rubalcaba es consciente, como les ha dicho a algunos colaboradores, que pasará mucho tiempo hasta que pueda decir que la delincuencia ha bajado.
Casco y el Prestige
Lunes, 23
La Justicia en España es len-ta, pero cer-tera. Desde la clandestini-dad, Álvarez Cascos ha dis-frutado de la última sentencia sobre el caso Prestige.El texto de la juez de Corcubión es de los que nos deberían hacer reflexionar en un país tan cai-nita, en el que todo vale y todo puede ser utilizado para derribar al adversario político. La juez Carmen Veiras sen-tencia que las decisiones que se tomaron fueron las correc-tas, que llevar el Prestige a un “puerto seguro” habría sido una barbaridad, y que se hizo lo correcto, al menos desde el punto de vista legal. El Prestige no fue el primer gran caso manipulado políticamente para convertirlo en un arma. Antes había sido el lino, ahora investigado y repasado por mi buen amigo Jaime Ignacio del Burgo. El libro, por cierto, deja a la altura del betún a una de las más altas instancias del Estado: el presidente del Congreso, don José Bono, que de momento ni se ha inmutado. Quienes le conocemos sabe que se la guarda.