Elvira Rodríguez: "Si se demuestra que Granados ha hecho lo que no debía, Aguirre tiene que cesarlo".
21/01/2009.-El consejero de Justicia ha negado que el Gobierno regional haya realizado "cualquier encargo de cualquier espionaje o de cualquier seguimiento o informe sobre nadie"
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
La presidenta de la Asamblea de Madrid, Elvira Rodríguez (PP), ha opinado hoy sobre el presunto caso de espionaje desvelado por El País que, si se demuestra que el consejero Francisco Granados "ha hecho lo que no debía", Esperanza Aguirre "lo que tiene que hacer es cesarlo".
"Si se demuestra que él ha hecho lo que no debía, lo que debía ser es cesado. A veces somos demasiado eufemistas, pero si uno hace lo que no debe lo que tiene que hacer el que tiene potestad para ello es cesarlo; no debe uno dimitir, que parece que es más digno", ha afirmado la presidenta en una entrevista con Efe.
Elvira Rodríguez, no obstante, ha apuntado que ella "esperaría a ver qué es lo que dice el consejero" en su comparecencia ante la Asamblea, para la cuál no hay fecha fijada, aunque ha calculado que se producirá "a lo largo de la semana que viene, a lo mejor el miércoles".
En la entrevista, la presidenta de la Cámara madrileña se ha mostrado escéptica respecto a la eficacia de las comisiones parlamentarias de investigación y ha sostenido que, si bien pueden tener "mucho morbo", con ellas "a lo mejor no se consigue lo que se pretende y pueden traer mas perjuicios que beneficios para el sistema".
"Si nos encontramos ante un delito y actúan los tribunales, no sé qué aporta una comisión de investigación en la casa; si de lo que estamos hablando es de una comisión específica del control al Gobierno en un ámbito determinado, tenemos otros mecanismos", ha opinado.
Ha argumentado que el "planteamiento ideológico" que tiene todo diputado "no es el más adecuado para una comisión de investigación", mientras que "a un policía no le puedes pedir un planteamiento ideológico".
"Yo soy de las que creen en los tribunales y en la policía y, si estamos hablando de un delito, creo que son los que deben de actuar, porque son más eficaces y lo hacen más deprisa", ha insistido.
A su juicio, El País ha publicado estos días "cosas diferentes que pueden parecer lo mismo, pero que cuando se leen con detenimiento no son exactamente lo mismo".
"Yo creo al consejero cuando dice que la actividad de su Consejería se atiene absolutamente a las normas y las competencias que tiene, no tengo por qué opinar otra cosa y quizá sea eso lo que le lleva al consejero a informar", ha explicado.
Tras subrayar que le "preocupa mucho que a políticos se les espíe con cámaras ocultas", ha dicho que si ella "estuviera en la piel del vicepresidente (del Gobierno regional, Ignacio González) también denunciaría" y que está convencida de que Granados "va a decir la verdad" cuando comparezca en la Cámara.
Por su parte, el consejero madrileño de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, ha negado hoy que el Gobierno regional haya realizado "cualquier encargo de cualquier espionaje o de cualquier seguimiento o informe sobre nadie y sobre ningún asunto de los aparecidos en los medios de comunicación".
Antes de participar en un acto sobre nuevas tecnologías junto al vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, Granados ha incidido en que "no ha existido en ningún momento ninguna orden por parte del Gobierno (regional) para investigar o espiar absolutamente a nadie" y que no existe "ninguna organización de espionaje montada por el Ejecutivo regional".
Granados ha explicado que tanto él como el vicepresidente Ignacio González y el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, son víctimas "de un montaje" y de "una operación de acoso y derribo a Esperanza Aguirre", y ha celebrado que estos hechos hayan sido denunciados ya ante la Fiscalía de Madrid para su investigación.
Preguntado por si el ex consejero de Justicia, Alfredo Prada, quien fue relevado por Aguirre en la remodelación del Ejecutivo que llevó a cabo hace medio año, puede estar relacionado con los casos de espionaje, Granados ha dicho que cuando Aguirre hizo la remodelación "explicó claramente las razones de la misma y las razones de la salida del señor Prada".
"Por lo tanto, ni el Gobierno considera que el señor Prada haya estado en ninguna de esas actuaciones, ni desde luego existe ninguna ligazón entre esa remodelación (del Ejecutivo regional) y los hechos que se relatan".
Granados ha asegurado que él es "una víctima más dentro de este montaje y operación" que "evidentemente" no el tiene a él como objetivo, "sino a la presidenta y al Gobierno regional".
Preguntado por quién está detrás del citado montaje, el consejero ha dicho que el Gobierno "no sospecha absolutamente de nadie", aunque es consciente de que "todos lo días pone encima de la mesa decisiones que pueden afectar a empresas y a personas" y "hay personas poderosas que pueden tener razones" que a él se le escapan "para poner en marcha una operación de ese tipo".
"No tenemos sospechas concretas de dónde puede venir esto, pero sí la convicción de que el fin es el acoso y derribo a la presidenta del Gobierno", ha agregado.
Preguntado por si sería descabellado afirmar, como publica un periódico hoy, que los espionajes y su publicación estén relacionados con la situación actual de Caja Madrid, ha dicho que ni lo ve descabellado ni deja de verlo.
Granados ha confiado que la Fiscalía y la Policía "lleven a cabo la investigación con absoluta rigurosidad y se ahonde, se profundice y se llegue hasta el fondo de esta cuestión".
Por su parte, el vicepresidente Ignacio González ha explicado que se siente "bastante agredido" en su intimidad y que le parece "una cosa absolutamente condenable, lamentable y totalmente reprobable" el hecho de que haya sido espiado, por lo que ayer denunció ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).
Preguntado sobre si los casos de espionajes pueden estar relacionados con Caja Madrid, González se ha limitado a responder que espiar a alguien "es una actuación inadmisible, mafiosa e inaceptable que no es consentible en un Estado de Derecho".
El vicepresidente ha matizado que "alguien tiene una información muy próxima de mi vida pública y privada, y eso lo conoce mi entorno".
"Alguien tiene mucho interés en gastar mucho dinero para hacer un montaje y seguimiento muy sofisticado, que no sé qué fines persigue", ha concluido.