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El Real Madrid despierta al Alta Gestión de su sueño a base de rebotes

12/1/2009.- Los madridistas dejaron a los fuenlabreños sin opción de alcanzar la Copa del Rey tras imponerse por 90-74 en un choque en el que los de Plaza lograron el record de rebots ofensivos de la temporada.

jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
El Real Madrid estableció un nuevo récord de rebotes ofensivos de la temporada (veinticinco) contra el Alta Gestión Fuenlabrada, sometido desde las alturas en Vistalegre. Diecinueve puntos y once rebotes (seis ofensivos) jalonaron los números del bastión madridista, Felipe Feyes, que obtuvo 31 de valoración.

Los derbis de regalo que el Alta Gestión aporta al baloncesto madrileño de la ACB alegran el ánimo. El mérito del club fuenlabreño radica tanto en una perfecta mezcla de ambición y realismo equitativamente repartida entre los despachos y lo deportivo, como en la prolongación de esa virtuosa manera de gestionar y competir sobre la cancha.

El conjunto de Fuenlabrada exprime un presupuesto escaso con precisión de cirujano. Ficha con criterio, instinto y acierto. Que se lo pregunten a todos los equipos que ahora desean al alasqueño Brad Oleson. Pero también sabe imbuir ese espíritu de modestia sin complejos al vestuario. En el equipo todos hacen causa común. Y nadie da la espalda al baloncesto.

El cuadro fuenlabreño puesta por los objetivos a partir de la honestidad deportiva. Siempre ha buscado las recompensas guiado por el respeto al juego. Con el baloncesto como argumento irrenunciable. Y como, además, tiene carácter, se permite el lujo de visitar al Real Madrid con una remota posibilidad de clasificarse para la Copa del Rey y afrontar el partido con la actitud de los jugones de los 'playgrounds'.

El Alta Gestión Fuenlabrada y el Real Madrid, que también gusta de los partidos divertidos, sinónimo de paraíso baloncestístico para jugadores como Raül López o el estadounidense Louis Bullock, auténticos enamorados de la creatividad, se echaron un duelo de sábado por la tarde en la cancha del barrio. En el mejor de los sentidos.

El Real Madrid quiso apurar las opciones de entrar como cabeza de serie en el bombo que el próximo lunes decide los cuartos de final de la Copa del Rey con el mismo ánimo que sus invitados. Sin desaprovechar la ocasión de disfrutar de un buen partido contra unos vecinos que también valoran la diversión, esencia del mejor baloncesto, al que sometieron bajo una abrumadora superioridad en el rebote (46 -veinticinco de ataque- por 30 -nueve ofensivos-).

Y el mejor baloncesto de la tarde, como casi siempre últimamente, nació del ejemplar jugador que luce el nueve del Real Madrid: Felipe Reyes. El georgiano Nikola Tskitishvili levantó el telón a golpe de corneta -anotó los siete primeros puntos fuenlabreños- en las inmediaciones del reino de Reyes. Un cuatro de cuatro en tiros de dos a los ocho minutos y las bondades de Tskitishvili reforzaban el aspecto del Fuenlabrada (14-14).

De Oleson, segundo máximo anotador de la ACB, nada se había sabido. El Alta Gestión jugaba mucho por dentro. Y no le importó que el puertorriqueño John Peter Ramos cometiera la segunda personal demasiado pronto (m.8). Recurrió a Antonio Bueno y el ex madridista también pertenece a la tribu de los combativos.

Pero el efecto de Reyes es de acción retardada. Cuando te das cuenta no hay remedio. El Real Madrid dejó de sufrir con Tsiktishvili. El belga Tomas Van den Spiegel tejió unas cuantas intervenciones de esas que recuerdan el valor de los pivots listos y con clase. Y Reyes, como una hormiguita, siempre presente.

El internacional español anotó el 25-13 (m.11), primer aldabonazo local, y ya sumaba trece puntos de valoración y adelantaba a Tskitishvili en anotación. No sólo eso. También adelantaba la razón última de la desconexión que iba a desbancar al Alta Gestión Fuenlabrada: el rebote de ataque.

Los blancos cogieron casi todo lo que cruzó el aire en la pintura visitante. Los primeros ramalazos de Oleson, a partir del intermedio (40-28), coincidieron con las últimas voluntades del cuadro entrenado por Luis Guill (29-26 m.14). La animación del encuentro invitaba a los auténticos jugones, a los que llevan el baloncesto callejero, de músculo y filigrana, a flor de piel.

Entonces pasaron por la línea de triples Bullock, Raúl López y el croata Marko Tomas. Un 9-0, el marcador súbitamente alterado (38-26 m.19) y el Madrid lanzado a por la séptima victoria liguera en las ocho últimas jornadas. La materializó sin titubeos en la segunda parte aferrado al instinto de Reyes: el Madrid batió el récord de rebotes ofensivos, hasta ahora en poder del Cajasol con veintitrés.
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