Centro Danza Matadero acogerá del 12 al 15 de noviembre el estreno en Madrid de Chroniques, la nueva pieza de la compañía belga Peeping Tom, coproducida por este espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte y dirigida por Gabriela Carrizo. La obra explora la metamorfosis, las distorsiones temporales y los vínculos entre cuerpos, objetos y naturaleza.
En escena, cinco figuras quedan atrapadas en un laberinto temporal: mutan, colisionan y desafían los límites de la inmortalidad. La pieza propone un universo en el que las leyes y los fenómenos físicos alteran la percepción de la realidad y revelan comportamientos insólitos y nuevas posibilidades de existencia.
Un universo escénico entre lo humano y lo sobrenatural
Chroniques recorre las dimensiones humana, emocional y metafísica de sus personajes, entre transformaciones, distorsiones temporales y fuerzas que parecen trascender lo natural. La propuesta cuestiona las fronteras entre lo humano y lo sobrenatural, y entre el principio y el final de la vida.
Fundada en 2000 por Carrizo y Franck Chartier, Peeping Tom es una compañía de danza-teatro reconocida por la estética hiperrealista de sus producciones, sus imaginarios fantásticos, su lenguaje coreográfico, la técnica virtuosa y la interpretación dramática. Tras presentar en España espectáculos como Triptych y S 62°58’, W 60°39’, regresa con un paisaje sulfúrico y enigmático, desplegado en breves crónicas y suspendido entre lo que pudo existir y lo que aún está por nacer.
Esculturas mecanizadas de Lolo & Sosaku
En el trabajo de Peeping Tom, la escenografía, las atmósferas, las texturas y los relieves dialogan con los personajes y la dramaturgia, en lugar de servir solo de telón de fondo. En Chroniques, esa relación se desarrolla mediante varias esculturas mecanizadas creadas en colaboración especial con el dúo artístico Lolo & Sosaku.
Con trayectoria internacional en galerías, museos y circuitos de arte contemporáneo, Lolo & Sosaku experimentan con objetos, materiales, sonidos y movimiento, al margen de las convenciones. Sus esculturas móviles parecen cobrar voz propia y evolucionan de forma continua e imprevisible. En escena, las máquinas adquieren autonomía y abren un plano de realidad en el que lo orgánico y lo mecánico se transforman mutuamente, modificando la relación entre intérpretes, objetos y naturaleza.
La trayectoria de Gabriela Carrizo
Nacida en Córdoba, Argentina, en 1970, Carrizo es codirectora artística de Peeping Tom junto a Chartier desde la fundación de la compañía. Ha participado en la creación de producciones emblemáticas como Le Jardin (2002), Le Salon (2004), Le Sous Sol (2007), 32 rue Vandenbranden (2009) y A Louer (2011). También ha dirigido obras como Moeder (2016), sobre la memoria, la maternidad y la pérdida, y ha ampliado el universo artístico de la compañía con La Visita (2022) y Chroniques. En 2019 volvió a colaborar con Chartier en Kind.
En 2026, Carrizo dirigió Carmen para el Festival de Salzburg, en colaboración con el director de orquesta Teodor Currentzis y con un elenco de intérpretes experimentados de Peeping Tom. Al margen de su labor en la compañía, ha creado obras para instituciones como Nederlands Dans Theater (NDT 1), el Ballet de l’Opéra de Lyon y Münchner Residenztheater.