La Comunidad de Madrid ha dado un paso significativo en la rehabilitación de la carretera M-305, cuyo tráfico entre Aranjuez y Seseña se encuentra actualmente interrumpido debido a problemas en una acequia administrada por la Confederación Hidrográfica del Tajo. Esta situación ha provocado daños considerables en la infraestructura vial, lo que ha llevado al Consejo de Gobierno a aprobar los contratos necesarios para iniciar las obras de manera urgente.
Claves de la noticia
Intervención urgente
Las obras se tramitaron por procedimiento de emergencia para garantizar la seguridad vial.
Inversión significativa
Se destinarán más de 3,7 millones de euros para la demolición y construcción del nuevo puente.
Restablecimiento del tráfico
Se estima que el tráfico se reanudará a principios de 2027, con desvíos provisionales habilitados durante las obras.
La inversión total para esta obra supera los 3,7 millones de euros, e incluye tanto la demolición como la construcción de un nuevo puente. La intervención fue motivada por la detección de filtraciones en el punto kilométrico 0,800, que comprometieron la estabilidad de la carretera. Gracias a una rápida respuesta del equipo encargado del mantenimiento vial, se pudieron iniciar los trabajos inmediatamente después del colapso ocurrido en la acequia.
Las obras avanzan con rapidez y, según estimaciones de la Dirección General de Carreteras, el tráfico entre Seseña y Aranjuez podría restablecerse a comienzos de 2027. Durante este periodo, se han implementado desvíos temporales a través de la M-307 hacia Ciempozuelos y la A-4 Madrid-Córdoba. Además, se ha inaugurado una nueva rotonda que mejora el acceso hacia la capital y reduce hasta 15 kilómetros el recorrido necesario para reincorporarse al tramo operativo de la M-305.
Nuevas inversiones en conservación vial
El Consejo también ha autorizado una inversión adicional superior a 9 millones de euros, destinada a prolongar durante dos años el servicio de conservación en el noroeste regional. Este esfuerzo busca mantener en óptimas condiciones aproximadamente 2.500 kilómetros de carreteras, garantizando así su seguridad y minimizando riesgos para los conductores.
Entre las acciones programadas se contempla la sustitución de señales verticales deterioradas, asegurando su visibilidad especialmente durante condiciones adversas como niebla o lluvias intensas. La presidenta Isabel Díaz Ayuso anunció previamente una inversión total superior a 41 millones de euros para llevar a cabo diez nuevas actuaciones en carreteras autonómicas, enfocándose principalmente en zonas con alta densidad vehicular. Estas mejoras incluyen nuevos enlaces y glorietas en localidades como Fuenlabrada y Getafe, así como proyectos estratégicos para optimizar otras vías importantes.