Pozuelo de Alarcón ha cerrado este sábado su feria taurina con la celebración del cuarto y último encierro de las fiestas patronales, un evento que se desarrolló sin incidentes y con una notable afluencia de público. El matador local Álvaro Burdiel se destacó como el gran triunfador de la corrida de toros llevada a cabo durante las festividades.
Claves de la noticia
Éxito de Álvaro Burdiel
El diestro cortó una oreja a cada uno de sus toros, consolidando su estatus en la plaza.
Gran afluencia de público
La plaza estuvo casi llena, lo que refleja el interés por los festejos taurinos en la localidad.
Finalización sin heridos
El encierro concluyó sin incidentes, garantizando la seguridad de los asistentes.
Burdiel, vestido con un traje ceniza y azabache, logró destacar entre sus compañeros al cortar una oreja a cada uno de sus toros y salir a hombros tras finalizar la corrida. La tarde se desarrolló ante una plaza casi llena, donde se lidiaron tres toros de El Sierro y otros tantos de Valdefresno.
En el cartel también participó Román, quien lució un atractivo traje azul eléctrico y oro. Aunque su actuación fue silenciada al lidiar el primero, logró cortar una oreja al cuarto toro. Por otro lado, Alejandro Mora, vestido de sangre y oro, tuvo dificultades en su segundo toro pero se recuperó al cortar una oreja en el quinto.
Cierre festivo en Pozuelo
El encierro marcó el final de las festividades patronales, comenzando con la bajada de tres novillos destinados a la capea, destacando a ‘Santito’, el toro emblemático del evento. Desde temprano, numerosos vecinos y visitantes ocuparon los puntos estratégicos del recorrido para disfrutar del espectáculo.
La participación del público se mantuvo alta incluso después del encierro, ya que muchos permanecieron para disfrutar de la posterior capea. La alcaldesa Paloma Tejero también estuvo presente en esta última jornada festiva, subrayando la importancia cultural y social que estos eventos tienen para la comunidad local.