La Comunidad de Madrid ha tomado medidas para asegurar que los centros educativos ubicados en las áreas más afectadas por el incendio de la Sierra Oeste, ocurrido en julio, inicien el nuevo curso escolar sin contratiempos. La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, realizó esta afirmación durante su visita al Colegio de Educación Infantil y Primaria Río Alberche, situado a escasa distancia del fuego y que fue utilizado como base por una brigada de la Unidad Militar de Emergencias (UME) durante las labores de extinción.
Revisión y limpieza de infraestructuras educativas
Zarzalejo destacó que, en los días más críticos del incendio, se suspendieron las actividades en 17 centros de Educación Infantil, afectando a más de 300 niños en 16 municipios. A lo largo del proceso, la Consejería mantuvo comunicación constante con los alcaldes y directores de estas instituciones, quienes fueron reanudando sus actividades conforme se controlaban las llamas.
Una vez que se permitió el acceso a la zona afectada, se implementó un plan para revisar las infraestructuras educativas. Este esfuerzo fue coordinado por las direcciones de área territorial Sur y Oeste junto con los respectivos alcaldes. Afortunadamente, ninguno de los centros sufrió daños significativos a causa del fuego.
En este momento, los esfuerzos se centran en la limpieza de escuelas infantiles, colegios e institutos. También se están llevando a cabo reparaciones y sustituciones de elementos como vallas y juegos infantiles exteriores que no fueron alcanzados directamente por el incendio pero sí sufrieron el impacto del intenso calor generado por las llamas.
Cambio organizativo para garantizar la educación
Aparte de las acciones logísticas mencionadas, la Consejería ha implementado ajustes organizativos para asegurar que ningún estudiante residente en la zona sea perjudicado en su formación académica. Por ello, se han modificado los plazos de matriculación en todos los grados de Formación Profesional y en las Escuelas Oficiales de Idiomas; estos plazos, que normalmente finalizan a finales de julio, se han extendido hasta principios de septiembre. Esta medida busca garantizar igualdad en el acceso a las plazas para los vecinos afectados.
Asimismo, los Servicios de Apoyo a la Escolarización (SAE) facilitarán el proceso para aquellas familias que hayan tenido que trasladarse temporal o permanentemente debido a daños en sus viviendas y deseen inscribir a sus hijos en nuevos colegios o institutos cercanos a su nueva residencia.