El Servicio de Oftalmología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, ubicado en la Comunidad de Madrid, ha emitido una advertencia sobre los riesgos que implica observar el eclipse solar programado para el próximo 12 de agosto. Este fenómeno astronómico, que atrae la atención de miles de personas, puede acarrear serios daños a la salud ocular si no se toman las precauciones adecuadas.
Claves de la noticia
1. Daños oculares por observación inadecuada
Mirar directamente al Sol sin protección puede causar quemaduras en la retina.
2. Uso de gafas adecuadas
Es esencial utilizar gafas con filtro específico que cumplan con la normativa ISO 12312-2.
3. Precauciones para niños y dispositivos ópticos
Se recomienda la visualización indirecta para los niños y filtros específicos para cámaras y telescopios.
Ana Navas, oftalmóloga del hospital, enfatiza que es fundamental no mirar al Sol sin la protección adecuada, ya que la intensa radiación puede dañar gravemente la retina en su área central, responsable de nuestra visión más precisa. Las gafas de sol convencionales, cristales ahumados o radiografías son ineficaces para protegerse contra esta radiación y no deben ser utilizadas durante el eclipse.
La forma segura de observar el fenómeno es mediante gafas diseñadas específicamente para ello, que cumplan con la normativa internacional ISO 12312-2. Estas gafas bloquean casi toda la radiación solar. Es importante mantenerlas puestas mientras se observa el Sol. En el caso de los niños, es crucial tener especial cuidado, ya que puede ser complicado asegurar que mantengan las gafas correctamente colocadas durante todo el evento. Por ello, se sugiere optar por métodos de visualización indirecta, como proyectar la imagen del Sol a través de un pequeño orificio en una cartulina sobre una superficie plana.
Riesgos asociados a una observación incorrecta
Para aquellos que utilicen cámaras fotográficas, telescopios o prismáticos, es imperativo contar con un filtro solar específico colocado en el objetivo del dispositivo antes de observar el eclipse. Mirar a través de estos instrumentos solo con las gafas especiales no ofrece suficiente protección y puede incrementar el riesgo de lesiones oculares debido a la mayor cantidad de radiación que llega al ojo.
Peligros potenciales:
- La exposición directa al Sol puede provocar quemaduras en la mácula, lo cual afecta gravemente la agudeza visual necesaria para actividades cotidianas como leer o reconocer rostros.
- Dichas lesiones pueden resultar en pérdida de visión central y distorsiones visuales, haciendo que líneas rectas parezcan onduladas o alterando los colores percibidos.
- Los síntomas pueden aparecer horas o días después del evento; por lo tanto, si se presentan molestias tras haber observado el eclipse sin las debidas precauciones, se aconseja consultar a un oftalmólogo inmediatamente.