Bárbara Maricalva Agudo, enfermera de quirófano en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, ha sido reconocida con el primer premio en las X Jornadas de Enfermería Quirúrgica por su póster titulado «Cuantificación de pérdida hemática en hemorragia obstétrica severa para la seguridad del paciente». Este galardón destaca no solo su labor individual, sino también el compromiso del equipo de enfermería en la mejora continua de la atención a las pacientes.
Claves de la noticia
Premio destacado
Bárbara Maricalva Agudo recibe un importante reconocimiento en el ámbito de la enfermería quirúrgica.
Protocolo pionero
El Hospital Gregorio Marañón implementa desde 2016 un protocolo innovador para manejar hemorragias obstétricas severas.
Mejora de la atención
El estudio resalta la importancia de cuantificar la pérdida hemática para optimizar la atención durante intervenciones quirúrgicas.
Un encuentro significativo para los profesionales
Las Jornadas de Enfermería Quirúrgica, organizadas por la Asociación Española de Enfermería Quirúrgica, tienen como objetivo fundamental actualizar conocimientos y mejorar habilidades entre los profesionales del sector. Este evento se centra en impulsar tanto la calidad asistencial como la humanización del cuidado en el ámbito quirúrgico.
El trabajo premiado por Maricalva subraya el papel crucial que desempeña el personal de enfermería en los quirófanos, especialmente en situaciones críticas como las hemorragias obstétricas. Desde 2016, el hospital ha adoptado un Protocolo de Hemorragia Obstétrica Severa (HOS), un enfoque multidisciplinario que ha sido pionero en la Comunidad de Madrid. Este protocolo permite una respuesta rápida y coordinada ante emergencias, reforzando así la seguridad y atención integral a las pacientes durante partos o cesáreas complicadas.
La importancia del rol enfermero en procedimientos críticos
Bárbara Maricalva enfatiza que ser uno de los primeros hospitales en contar con un protocolo tan avanzado es motivo de orgullo y añade un valor significativo al Servicio de Obstetricia y Ginecología del Gregorio Marañón. Su estudio pone énfasis en la necesidad de medir con precisión la pérdida sanguínea durante intervenciones como cesáreas, lo cual es esencial para reducir complicaciones y mejorar los resultados clínicos.
En este contexto, el papel del enfermero circulante se vuelve fundamental. Esta figura no solo se encarga de cuantificar adecuadamente la pérdida hemática, sino que también gestiona los dispositivos necesarios durante las operaciones. Además, el equipo de enfermería asume responsabilidades vitales como preparar el quirófano y asistir al equipo médico durante las intervenciones, garantizando así una atención completa y segura para cada paciente.
Este reconocimiento resalta no solo el esfuerzo individual sino también el compromiso colectivo del equipo de enfermería del Hospital Gregorio Marañón hacia una atención más segura y eficaz en el ámbito quirúrgico y obstétrico.