El consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Miguel López-Valverde, ha tomado parte en la procesión de La Soledad y Desamparo, que comenzó en la iglesia de la Concepción Real de Calatrava, situada en la calle Alcalá. Durante el recorrido, se realizó una parada ceremonial frente a la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional. La marcha continuó por la calle Mayor hasta llegar a la Plaza de la Villa, donde tuvo lugar uno de los momentos más esperados: el encuentro entre las dos imágenes que componen el cortejo, Nuestra Señora de La Soledad y Desamparo, datada del siglo XVIII, y el Cristo Yacente, del siglo XX.
Posteriormente, el recorrido siguió por calles emblemáticas como Bordadores, Arenal, Carrera de San Jerónimo y Sevilla, antes de regresar al punto de partida.
Un evento con tradición y significado
López-Valverde estuvo acompañado durante el trayecto por autoridades de la Real e Ilustre Congregación, organizadora de esta procesión que cuenta con más de 300 años de historia. En sus declaraciones, el consejero expresó su honor al poder acompañar a Nuestra Señora de La Soledad y Desamparo, un símbolo vivo del patrimonio religioso madrileño. Además, subrayó el “enorme valor” que tiene la Semana Santa en Madrid, cada vez más reconocida por su legado religioso, cultural y artístico.
Este evento no solo es una manifestación religiosa sino también una celebración cultural que atrae a numerosos fieles y visitantes cada año, reafirmando así su importancia dentro del calendario festivo madrileño.