Cifuentes reprocha a González y Botella su mutismo cuando habló de "modular" las manifestaciones
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Actualizado el: 27/03/2014 14:05h
La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha reprochado a los dirigentes de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid que no le apoyaron cuando hace año y medio habló de "modular" el derecho de manifestación.
"A poco de llegar a la Delegación del Gobierno planteé la necesidad de modular el derecho de manifestación, que no quería decir que se restringiera porque era complicado de poder compatibilizar los derechos de todos. En ese momento eché en falta el apoyo y solidaridad de estas personas ahora preocupadas por el derecho de manifestación", ha dicho Cifuentes, en referencia las recientes peticiones del Gobierno regional, apoyadas por el Consistorio matritense, de "ordenar" el derecho de reunión en el centro de la capital.
A pesar de ello, se ha mostrado abierta a escuchar dichas propuestas siempre y cuando lleguen "por su cauce". "Tengo el teléfono abierto y en cualquier momento estoy a disposición telefónicamente y me desplazo donde haga falta por la urgencia que se ha pedido", ha señalado.
La delegada del Gobierno en Madrid ha pedido a la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, que "sus propuestas mediáticas", como la instalación de más cámaras de videovigilancia en el centro de Madrid o la propuesta de limitación de manifestaciones en algunos puntos de la capital, le lleguen "por los cauces legales y no a través de los medios de comunicación". "No tiene mucho sentido que tengamos que estar comunicándonos a través de los medios", ha apostillado.
La delegada ha recordado que las manifestaciones "no se llevan a cabo donde la Delegación del Gobierno decida, sino donde las organizaciones quieran realizarlas y sólo se pueden modificar en contadísimas ocasiones, cuando según expone la Ley de forma taxativa existan razones fundadas de alteración del orden público para bienes y personas".
Cifuentes ha explicado que ella no puede cambiar la Ley de manera "aleatoria" porque estaría "prevaricando" y además podría ser recurrida esta decisión a los tribunales. De hecho, ha recordado que el 90 por ciento de este tipo de recursos judiciales los ha perdido la Delegación de Gobierno.
"Hay una jurisprudencia ampliamente consolidada que aunque haya informes de que se puede producir hechos violentos, el tribunal prima que se realice ese derecho. Estaría prevaricando si no culpa la Ley, independientemente de que haya algunas leyes que me gusten más que otras", ha dicho.
No obstante, ha señalado que se producen alguna rara prohibición, como las manifestaciones ateas en Jueves Santo o una concentración de la ultraderecha en Lavapiés, y algunas veces se producen modificaciones a las marchas cuando existen "razones fundadas".
Como ejemplo, la representante del Gobierno central en Madrid ha puesto las concentraciones modificadas el lunes porque coincidían a su paso con el cortejo fúnebre del expresidente Adolfo Suárez. "Ese es el pequeño margen que la Ley nos permite cuando hay razones fundadas. El hecho de que no nos guste el motivo o a las personas que se vayan a manifestar no es causa suficiente para que se pueda modificar el trayecto", ha apostillado.