Cristina descarga en Urdangarin todas las culpas

jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Actualizado el: 10 de febrero de 2014, 10:42h
Cristina descarga en Urdangarin todas las culpas

Durante seis horas y media respondi� a las preguntas del juez del fiscal w �del abogado del estado, y de sus abogados. No quiso responder al resto de los abogados presentes que representaban a la acusaci�n popular. Sus respuestas variaron entre el no se, no me acuerdo, no sab�a y su amor por �su marido, que la llev� a fiarse de el por completo y firmar todo lo que Urdangarin le presentaba

� La Infanta Cristina ha permanecido este s�bado casi siete horas declarando ante el juez que investiga el "caso N�os", Jos� Castro, a quien ha manifestado su plena confianza en su marido el Duque de Palma. Se ha desmarcado de sus negocios, pero le ha calificado de especialmente "respetuoso y escrupuloso"a la hora de gestionarlos.

�� La infanta, imputada por delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales, ha respondido a todas las preguntas que le han formulado el juez, el fiscal, el abogado del Estado y su defensa, aunque de forma evasiva a las cuestiones m�s concretas, desvincul�ndose totalmente de la gesti�n de la mercantil Aizoon, participada por ambos en un cincuenta por ciento, seg�n fuentes jur�dicas presentes en la declaraci�n.

�� Su intervenci�n se ha dividido en dos partes. Primero ha respondido durante cinco horas al titular del Juzgado de Instrucci�n n�mero 3 de Palma, que seg�n todos los letrados se ha mostrado especialmente riguroso y, tras un receso en el que se comi� un bocadillo, se ha enfrentado al resto del interrogatorio durante otra hora y media.

�� La Duquesa de Palma ha llegado a los juzgados de la capital mallorquina a las diez menos cuarto de hoy en un Ford CMax oscuro con los cristales traseros tintados, el mismo con el que ha abandonado el edificio pasadas las seis y diez de la tarde. Ha eludido "el pase�llo" bajando en coche la popular rampa de la puerta trasera del edificio, si bien se la ha podido fotografiar cuando, sonriente, se ha bajado del coche y ha encarado a pie el �ltimo tramo hasta la puerta.

�� La entrada se ha producido en medio de un impresionante despliegue de seguridad y asistencia de medios -se han acreditado casi 400 periodistas entre nacionales y de pa�ses tan diversos como Dinamarca, China o Ir�n-. Ante la fachada de los juzgados se manifestaban unas 300 personas de muy diferentes or�genes, desde republicanos a afectados por el ERE de Coca-Cola o los planes de prospecci�n petrol�fera en Ibiza.

A lo largo del interrogatorio de Castro se le han realizado centenares de preguntas y le han sido exhibidas centenares de facturas y tickets de gastos personales cargados a su empresa Aizoon. Ha reconocido que incurri� en ellos si bien ha asegurado desconocer que �stos fueran sufragados de forma directa por la sociedad cuya titularidad comparte con su marido, I�aki Urdangarin. Por ello, desconoc�a igualmente que dichos gastos pudieran servir para defraudar a la Hacienda P�blica.

�� As� por ejemplo, respecto a tickets relativos al pago de gasolina, la imputada ha manifestado que eran sus escoltas quienes cargaban estos gastos y que, por tanto, desconoc�a si �stos corr�an o no cargo de Aizoon.

�� En relaci�n con la tarjeta Visa que ella dispon�a de Aizoon, ha reconocido que la utiliz� pero sin que este hecho supusiera para ella algo irregular, seg�n han precisado fuentes jur�dicas. En concreto, entre los datos arrojados a lo largo de la instrucci�n de la causa por parte de la Agencia Tributaria consta el importe de hasta 698.824 euros que los Duques destinaron desde su sociedad a gastos estrictamente particulares.

Entre los asuntos que la infanta ignoraba destaca tambi�n el relativo al pago a los empleados dom�sticos, pues ha contestado a esta cuesti�n asegurando que desconoc�a que hab�an sido contratados a trav�s de Aizoon.

�� Tampoco conoc�a la Infanta, seg�n fuentes presentes en la declaraci�n, que la mercantil Aizoon estuviera un tiempo domiciliada en la casa del barrio de Pedralbes donde se encontraba su residencia familiar.

�� Igualmente, era desconocedora de que marido hubiera mantenido reuniones con el expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps, la alcaldesa de Valencia, Rita Barber�, o el exjefe del Ejecutuvo balear Jaume Matas, de cara a la negociaci�n de los eventos Valencia Summit e Illes Balears Forum, por cuya organizaci�n el Instituto N�os que presid�a su esposo percibi� 5,8 millones de euros.

�� Adem�s, y tambi�n seg�n fuentes presentes en la declaraci�n, Cristina de Borb�n ha asegurado que, como socia al 50 por ciento de la sociedad Aizoon, en ning�n momento se ha sentido como un "escudo fiscal" frente al fisco, en contra de lo sostenido por el juez Jos� Castro quien, en el auto mediante el que imput� a la hija del Rey por presunto delito contra la Hacienda P�blica y de blanqueo de capitales, apunt� que la adquisici�n por parte de la encausada de la mitad de esta empresa ten�a como objetivo una "aspirada protecci�n fiscal".

�� Tambi�n a preguntas del juez, la infanta ha hablado de los 1,2 millones de euros que el Rey don Juan Carlos transfiri� en 2004 a una cuenta titularidad de los Duques de Palma eran un pr�stamo y no una donaci�n encubierta que no hubiera sido declarada ante Hacienda.

Las partes han valorado esta primera sesi�n del interrogatorio de muy diferentes formas. Su defensa ha negado este s�bado que la Infanta Cristina se haya mostrado evasiva durante el interrogatorio y ha afirmado que sale del interrogatorio con su inocencia reforzada.

�� Por contra, los dos abogados de la acusaci�n, Virginia L�pez Negrete (por Manos Limpias) y Manuel Delgado (del Foro C�vico de Julio Anguita), han denunciado que la hija peque�a del Rey est� utilizando continuamente la "teor�a del amor", para usar a su esposo I�aki Urdangarin como "cortafuegos". Concluyen que sus declaraciones no han sido convincentes y, en palabras de L�pez Negrete, su situaci�n es ahora peor que antes de declarar.

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